El conductor de Florida que se autodenunció borracho en pleno trayecto

El conductor de Florida que se autodenunció borracho en pleno trayecto
Un hombre de Florida, Michael Lester, hizo lo impensable: llamó al 911 para autodenunciarse por conducir bajo los efectos del alcohol. Consciente de su estado, pidió ayuda a las autoridades para evitar causar un accidente, temiendo atropellar a alguien. La policía lo interceptó y, tras pruebas de sobriedad, fue arrestado por conducir ebrio.
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A ver, que levante la mano quien no ha pensado alguna vez ‘esto es tan surrealista que solo puede pasar en Florida’. Pues bien, hoy traemos una historia que le da un nuevo nivel al famoso ‘Florida Man’. Prepárense para conocer a Michael Lester, el hombre que decidió que lo más sensato era… ¿adivinan? ¡Llamar al 911 para autodenunciarse por conducir borracho!

Sí, han leído bien. El bueno de Michael, en un arranque de honestidad (o quizás pánico etílico, nunca se sabe), cogió el teléfono mientras conducía por Winter Haven y marcó el número de emergencias. Su confesión a la operadora fue tan directa como sorprendente: «Estoy conduciendo borracho. Estoy seguro de que voy a ir a la cárcel.» Y por si fuera poco, añadió, «creo que voy a atropellar a alguien». Vaya, al menos tenía la decencia de preocuparse.

La llamada, por lo que cuentan las autoridades del condado de Polk, no fue un ataque de locura sin más. Michael parecía genuinamente arrepentido y, según la descripción, fue «cooperativo» y «se disculpó» varias veces. Imaginemos la escena: un agente de policía atendiendo la llamada, pensando que es una broma, y de repente se da cuenta de que es una autodenuncia en tiempo real. ¡Esto sí que es proactividad!

Mientras los agentes se dirigían a su ubicación, Michael les siguió dando detalles, como si de un GPS humano (y algo perjudicado) se tratase. Finalmente, los ayudantes del sheriff lograron interceptarlo. Por supuesto, la escena fue de manual: pruebas de sobriedad en el arcén (que, obviamente, no superó), y el correspondiente arresto por conducir bajo los efectos del alcohol.

Muchos dirán que esto es una locura, una imprudencia grave. Y sí, lo es. Conducir borracho es un peligro. Pero no podemos negar que la forma en que este hombre decidió resolver su problema es, como mínimo, de Oscar a la categoría de «Situación Más Surrealista». Al menos, tuvo la sensatez (tardía, pero sensatez al fin y al cabo) de evitar un mal mayor. ¿Un héroe? ¿Un inconsciente con un momento de lucidez? Sea lo que fuere, Michael Lester nos ha regalado la anécdota del mes. La próxima vez que te encuentres en un apuro, quizás no sea mala idea tener un «momento Michael Lester»… aunque esperamos que sea por algo menos grave.