
Cierra los ojos un momento y viaja mentalmente a 1994. El sol amaneciendo en la sabana africana y, de repente, un grito inconfundible rompe el silencio: «¡Nants ingonyama bagithi baba!». Es uno de los inicios más épicos de la historia del cine cortesía de El Rey León. Durante décadas, hemos cantado esta estrofa inventándonos las palabras, pero un cómico ha decidido darle su propia traducción y la broma le puede salir por la friolera de 27 millones de dólares.
El chiste más caro de la historia de la sabana
El protagonista de esta surrealista batalla legal es Lebohang Morake, conocido artísticamente como Lebo M. Este oscarizado y premiado compositor sudafricano fue la mente maestra detrás de los arreglos corales y la poderosa voz que da inicio al icónico tema Circle of Life (El Ciclo de la Vida). Pero Lebo M no está para bromas, especialmente si sienten que atentan contra su legado, su cultura y, de paso, su cuenta bancaria.
En el banquillo de los acusados mediáticos tenemos a Learnmore Jonasi, un cómico originario de Zimbabue que cometió el terrible error de hacer reír a su público a costa de la película de Disney. En un pódcast reciente y en varios de sus monólogos de stand-up, Jonasi aseguró con tono jocoso que la majestuosa letra zulú no era un profundo cántico espiritual, sino una obviedad tremenda.
«Básicamente, lo que el tipo está cantando es: ‘Mira, ahí hay un león. Oh, Dios mío’. Y el coro le responde: ‘Sí, es un león’».
Difamación, honor y un botín millonario
Lo que para cualquier usuario de internet sería un simple meme o un chiste viral, para Lebo M es un ataque directo. La demanda, presentada formalmente en un tribunal federal de Los Ángeles, acusa al comediante de difamación y denigración. Según los abogados del músico, la traducción real de la letra es mucho más solemne: «Salve al rey, todos nos inclinamos ante la presencia del rey… A través de ti saldremos victoriosos».
El equipo legal del compositor argumenta que Jonasi presentó su falsa traducción como un hecho irrefutable y no como una simple parodia, lo que, según ellos, le despoja de la protección de la Primera Enmienda estadounidense. Además, aseguran que estas declaraciones virales están dañando gravemente la relación comercial de Lebo M con Disney y mermando sus ingresos por regalías.
¿Y en cuánto valora el músico este daño a su honor? Nada más y nada menos que en 27 millones de dólares, desglosados en 20 millones por daños reales y otros 7 millones por daños punitivos. Una cifra astronómica que haría temblar hasta al mismísimo Mufasa.
La defensa: una crítica a la visión de Hollywood
Por su parte, el cómico zimbabuense, que de momento no cuenta con abogado oficial para el caso, ha utilizado las redes sociales para defenderse. Jonasi asegura ser un gran fanático del trabajo de Lebo M y explica que su chiste no era un ataque personal, sino una sátira más amplia sobre cómo la industria del entretenimiento estadounidense tiende a crear narrativas extremadamente simplistas y estereotipadas sobre África para el consumo del público occidental, mencionando como ejemplos a la propia película animada o a Black Panther.
El toque más rocambolesco de la historia es que, antes de llegar a los tribunales, Jonasi había intentado contactar con Lebo M para colaborar en un vídeo educativo que explicara el verdadero significado de la canción. Sin embargo, la idea fracasó estrepitosamente cuando, tras un tenso intercambio de mensajes, el compositor supuestamente tildó al cómico de tener un profundo odio hacia sí mismo.
Aún está por ver si un juez federal decide que un chiste sobre una película de animación vale semejante fortuna, pero lo que está claro es que el ciclo de la vida en la meca del cine siempre incluye, tarde o temprano, una buena demanda millonaria.
