El cobertizo de jardín más rápido del mundo acelera hasta romper récords

El cobertizo de jardín más rápido del mundo acelera hasta romper récords
Kevin Nicks, un peculiar constructor británico, ha pulverizado su propio Récord Guinness del cobertizo de jardín más rápido del mundo. Su creación, impulsada por un motor Audi RS4, alcanzó los 170,789 km/h. Este genio ya tiene otros récords, como el del inodoro motorizado más veloz, demostrando que la velocidad se esconde donde menos te lo esperas.
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¿Quién dijo que los cobertizos solo servían para guardar trastos viejos y herramientas oxidadas? Parece que Kevin Nicks, un auténtico genio británico de la ingeniería (o quizás de la excentricidad), ha decidido que su cobertizo de jardín merecía una segunda vida… ¡y una muy rápida! Este hombre, conocido por sus creaciones motorizadas de lo más inusuales, acaba de pulverizar su propio Récord Guinness del cobertizo de jardín más veloz del planeta, dejándonos a todos con la boca abierta y las cejas por las nubes.

Imagínate la escena: el aeródromo de Elvington, en Yorkshire, un lugar donde normalmente rugen motores de coches de carreras o aviones. Pues bien, allí, en lugar de un bólido de Fórmula 1, apareció un cobertizo. Pero no uno cualquiera. Este prodigio de la velocidad doméstica, impulsado por un motor de Audi RS4, ha alcanzado la friolera de 170,789 kilómetros por hora (¡106,12 mph para los puristas!). Una velocidad que, admitámoslo, probablemente supere a la de tu coche en la autovía un lunes por la mañana.

Nicks, que reside en Chipping Norton, Oxfordshire, no es nuevo en esto de convertir objetos cotidianos en cohetes terrestres. De hecho, ya ostentaba el récord anterior con una marca de 163,48 km/h (101,58 mph). Pero, como buen inconformista, se ve que pensó: ‘¿Por qué conformarse con ser el más rápido cuando puedes ser… *aún* más rápido?’. Y así, con una mezcla de ingenio mecánico y pura cabezonería británica, volvió a la carga y demostró que los límites están para romperlos, incluso si el vehículo en cuestión es un almacén de jardín.

Pero la cosa no se queda ahí. Este intrépido constructor tiene un currículum envidiable en el mundo de los récords absurdos. ¿Creías que un cobertizo veloz era lo más raro? Pues agárrate, porque Kevin también es el orgulloso poseedor de los récords del inodoro motorizado más rápido y del cubo de basura con ruedas más veloz. Sí, has leído bien: un retrete y una papelera. No sabemos si su casa está llena de trofeos o de vehículos que nadie más en su sano juicio conduciría, pero lo que sí sabemos es que su creatividad no tiene límites… ¡ni su amor por la velocidad, aparentemente!

Así que la próxima vez que veas un cobertizo en tu jardín, no lo subestimes. Podría ser que, en su interior, esconda el corazón de un Audi RS4 y las aspiraciones de romper algún récord. ¡Quién sabe! En el mundo de Kevin Nicks, cualquier cosa es posible, siempre y cuando tenga un motor y pueda ir endiabladamente rápido.