
Uno de los vehículos más reconocibles e icónicos del mundo por fin ha dado el salto definitivo a la movilidad sostenible. No, no es que Volkswagen se haya puesto las pilas para sacar ese prometido Golf totalmente eléctrico. De hecho, la industria automotriz ha sido adelantada por la derecha (y sin hacer el menor ruido) por el mismísimo Little Tikes Cozy Coupe.

La transición ecológica llega a los parques infantiles
Sí, el primer coche que muchos tuvimos en nuestra infancia está ahora disponible opcionalmente con su propia Cozy E-Charging Station. Por un módico precio de unos 30 euros al cambio (24,99 libras en el Reino Unido), los creadores de esta joya de la automoción en miniatura han decidido que es hora de que los más pequeños se familiaricen con los kilovatios.
«Los niños pueden enchufar y cargar su coche exactamente igual que papá y mamá», afirman orgullosos desde la marca.
Características del cargador más cuqui del mercado
Aunque por desgracia todavía no hay datos oficiales de la FIA ni de la marca sobre la potencia máxima de salida de esta estación, sabemos de buena tinta que funciona con tres pilas AA. Incluye detalles la mar de logrados para que la inmersión sea total:
- Un botón de encendido muy realista para iniciar la recarga.
- Un medidor con luces LED perfecto para saber cuándo el bólido está listo para seguir haciendo kilómetros por el pasillo.
- Un enchufe universal que encaja en el antiguo depósito de gasolina, haciéndolo compatible con todos los modelos retro de la gama.
Con estas elevadas prestaciones, nos gusta imaginar que este cacharro es bastante más eficiente que los supercargadores de carga ultrarrápida. Al fin y al cabo, nadie quiere tener al chaval esperando 45 largos minutos antes de poder dar otra vuelta al jardín.
Los nostálgicos de la gasolina no están solos
Por supuesto, y al igual que ocurre en el mercado del motor real, el Cozy Coupe clásico sigue estando disponible como vehículo de combustión interna para los más puristas. Aunque tal y como están los precios de la gasolina hoy en día, no es ninguna sorpresa ver que el sonriente surtidor clásico, el Cozy Pumper, cuesta un poco más caro: concretamente 29,99 libras.

Según los rumores, aparentemente también existe un modelo ecologista extremo que funciona impulsado por zanahorias y brócoli, pero siendo sinceros, no le vemos demasiado futuro comercial entre el exigente público objetivo de tres años de edad.
