El campeón absoluto de no hacer nada conquista China en un concurso de ‘lying flat’

El campeón absoluto de no hacer nada conquista China en un concurso de 'lying flat'
Un hombre chino, conocido como el Señor Sun, ha ganado un peculiar concurso de 'lying flat' tras permanecer tumbado en un colchón durante 33 horas seguidas. Demostró una inactividad impresionante, venciendo a otros 19 participantes en este desafío de pura relajación y quietud.
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En un mundo que no para de girar, donde el ajetreo y la productividad son casi religión, de repente aparece una noticia que nos invita a la más pura de las contradicciones: ¡un concurso de no hacer absolutamente nada! Y no hablamos de un «a ver quién se duerme antes», no, esto va de la inactividad más zen y consciente posible.

La ciudad de Shenzhen, en China, fue el escenario de este surrealista evento donde el objetivo era, simple y llanamente, permanecer tumbado el mayor tiempo posible. Inspirado por el movimiento social ‘tang ping’ (o ‘lying flat’), una especie de protesta silenciosa contra la extenuante cultura laboral del país, este certamen llevó la inacción a nuevas cotas. ¿Quién iba a pensar que el arte de «rascarse la barriga» podría tener su propio campeonato mundial?

Entre los 20 valientes competidores que se lanzaron a esta odisea de la quietud, emergió un héroe inesperado: el Señor Sun. Este hombre, que ya es leyenda, consiguió la hazaña de permanecer tumbado en un colchón durante la friolera de 33 horas. Sí, has leído bien, ¡33 horas! Prácticamente un día y medio sin moverse un ápice, demostrando una paciencia y una capacidad de relajación dignas de un yogui experto o de tu gato después de comer.

El desafío no era moco de pavo, aunque lo pareciera. Los concursantes debían permanecer acostados sin usar el teléfono móvil, y aunque se permitían algunas pausas para ir al baño (que restaban puntos, claro, porque hasta el pipí es un movimiento), el objetivo era la inmovilidad total. Imagina el nivel de concentración necesario para no coger el móvil y ver los últimos memes, o la fuerza de voluntad para no cambiar de postura cuando una pierna se te duerme.

Al final, el Señor Sun se llevó el gato al agua y, como premio a su admirable inactividad, recibió una cama valorada en unos 1.000 euros. Una recompensa perfecta para seguir perfeccionando su técnica de ‘lying flat’ en la comodidad de su nuevo trono. Se podría decir que su victoria es un homenaje a todos aquellos que alguna vez han soñado con un día entero en pijama, sin hacer nada más que existir. ¡Quién diría que la pereza podría ser tan rentable!