
Imagina la escena: estás en el ejército alemán, la Bundeswehr, conocido por su rigor y precisión. Y de repente, te das cuenta de que no encuentras… ¡un lanzacohetes! Y, ya puestos, tampoco localizas unas 48.000 balas de pequeño calibre, 6.700 de mayor tamaño y hasta 14 armas. Sí, has leído bien. No es el argumento de una comedia de enredos, sino una noticia real que ha dejado a más de uno con la boca abierta.
El pasado año ha sido un poco «movido» para los almacenes del ejército germano. Según se ha revelado, no solo han desaparecido de forma misteriosa estas cantidades industriales de munición, sino que también se han esfumado armas y un lanzacohetes. ¿Que cómo es posible? Pues la explicación oficial apunta a una mezcla explosiva de recortes presupuestarios y falta de personal cualificado para llevar un inventario en condiciones. Vamos, que parece que el personal estaba más liado en otras tareas que en contar balas.
El Ministerio de Defensa, con una diplomacia envidiable, ha calificado estas «pérdidas materiales» como «insignificantes» en comparación con el stock total. Pero claro, perder un lanzacohetes, aunque sea uno entre millones, sigue siendo un dato bastante llamativo. Aseguran que se toman el asunto muy en serio y que las «deficiencias organizativas» son el principal culpable. Traducido: no es que haya ladrones haciendo de las suyas, sino que la casa está un poco desordenada.
Esto no es un hecho aislado, ojo. Ya en 2011, la Bundeswehr «extravió» unas 28.000 balas de pequeño calibre de un almacén en Baja Sajonia. Parece que tienen un historial con esto de jugar al escondite con su propio material.
La noticia, como era de esperar, no ha sentado nada bien entre los políticos. Rainer Arnold, experto en defensa del partido SPD, lo ha calificado de «unacceptable». Y no es para menos, ¿a quién le hace gracia pensar que un lanzacohetes pueda acabar en manos equivocadas por un «despiste»? La seguridad nacional, al fin y al cabo, no es un juego de niños.
Ante este panorama, la Bundeswehr ya está manos a la obra con un nuevo sistema de inventario. Esperemos que esta vez sí que les funcione y no tengamos que enterarnos de que han «perdido» un submarino o un tanque de batalla principal. Aunque, visto lo visto, ¡nunca se sabe! Lo que está claro es que la próxima vez que pierdas las llaves de casa, podrás consolarte pensando que al menos no has extraviado un lanzacohetes entero.
