
Agárrate, porque el mismísimo búho de Duolingo, ese que te persigue con notificaciones como si no hubiera un mañana, ha decidido dar el salto del móvil a la calle. Y no, no ha abierto una tienda física para vender camisetas con su careto. ¡Qué va! Ha elegido un escenario mucho más dramático y, por qué no decirlo, ligeramente siniestro: locales comerciales cerrados y abandonados.
La cosa es así de surrealista: en cuatro ciudades de Estados Unidos (Nueva York, Los Ángeles, Miami y Chicago, para ser exactos), los viandantes se han encontrado con la sorpresa de ver la cara de Duo asomándose por las ventanas de antiguos establecimientos. Pero lo mejor no es solo su presencia, sino los mensajes que le acompañan, al más puro estilo ‘motivación Duolingo’, que raya entre la insistencia y la amenaza velada. Algunos ejemplos de estas ‘perlas de sabiduría’ incluyen: “¡Aprende español (o atente a las consecuencias!)”, “¡Aprende inglés (para que puedas pedir un café, maldita sea!)”, “¡Aprende francés (porque, ¿qué hay más guay que los croissants y el caos?)” y “¡Aprende japonés (para que por fin entiendas el anime!)”.
Está claro que no estamos ante nuevas tiendas Duolingo, sino ante una ingeniosa y descarada campaña de marketing viral. La empresa ha bautizado esta iniciativa como parte del “Efecto Duolingo”, buscando destacar cómo la constancia en el aprendizaje de un idioma puede llevar a beneficios tangibles en el mundo real. Y vaya si lo están consiguiendo: las fotos de estos peculiares “establecimientos” inundan las redes sociales, generando miles de comentarios y reacciones, porque a ver quién no se ha sentido acosado alguna vez por las notificaciones de Duo.
Para rizar el rizo, la compañía incluso ha publicado ofertas de empleo para “embajadores de marca Duolingo” que se encargarán de interactuar con el público en estas ubicaciones y, suponemos, repartir algún que otro souvenir con la cara del búho. Así que, si alguna vez te encuentras con uno de estos carteles de Duo mirándote fijamente desde un local vacío, ya sabes lo que toca: ¡a repasar tus lecciones de idiomas, no vaya a ser que el búho se ponga serio!
