
Imagina estar de baja por estrés o una mala espalda, ¿qué harías? ¿Descansar? ¿Ver series? Pues una agente de la Policía Metropolitana de Londres tenía un plan B… o mejor dicho, un plan «tan» (de bronceado).
Conozcan a la PC Alice Price, una agente de 33 años que, en lugar de recuperarse tranquilamente de sus dolencias declaradas (estrés, ansiedad y un dolor de espalda post-accidente automovilístico), decidió darle un toque dorado a su carrera… pero no precisamente en la comisaría. Entre 2020 y 2021, mientras cobraba su salario de la Met por estar indispuesta, Alice estaba a tope con su otro ‘trabajo’: un negocio de bronceado artificial llamado ‘Prestige Tan’.
La Met Police exige a sus agentes declarar cualquier otro empleo y, como era de esperar, Alice se ‘olvidó’ de mencionar su faceta de gurú del bronceado. Lo que sí que no se olvidaba era de promocionar ‘Prestige Tan’ a los cuatro vientos. Sus redes sociales, en particular Instagram y TikTok, eran un escaparate de clientes con un bronceado recién hecho, ofertas de ‘vuelta al cole’ para conseguir un tono playero en pleno otoño, e incluso publicaciones donde ella misma aparecía ‘más oscura que nunca’ tras una sesión de autobronceado, y todo esto, ¡mientras estaba de baja! Una de sus publicaciones, del 11 de octubre de 2020, la mostraba a ella misma con el título: “Me he puesto mi propio bronceado en aerosol hoy, nunca he estado tan morena”, coincidiendo con un periodo de baja.
La burbuja de ‘Prestige Tan’ se pinchó cuando una pista anónima alertó a las autoridades. En la vista disciplinaria, Alice admitió haber operado el negocio durante un año, aunque se defendió diciendo que no era a tiempo completo y que sus intenciones no eran malas, simplemente fue un poco ‘ingenua’. Alegó que su empresa era más de asesoramiento y venta de productos, pero claro, las fotos y vídeos mostrando a clientes siendo rociados con ‘Prestige Tan Solution’ en su propia casa contaban otra historia. Vendía de todo: desde el ‘Prestige Tan Tan Remover’ hasta la ‘Prestige Tan Luxury Tanning Mitt’.
El comité de conducta no se lo pensó dos veces: gross misconduct. Alice Price fue despedida sin previo aviso por ‘deshonestidad e integridad’ y por no seguir ‘órdenes e instrucciones’. La Comisionada Asistente Barbara Gray lo dejó bien claro: ‘La agente Price se aprovechó de su posición, cogió el camino fácil y se llevó a la Met por delante’. Un final poco brillante para una carrera que empezó en marzo de 2017. Parece que, al final, el único bronceado que ha conseguido ha sido el de su expediente.
