
Imagina la escena: Nochebuena, un ambiente de paz y armonía, villancicos de fondo y un Belén viviente de esos que te hacen sentir la magia de la Navidad. Todo idílico, ¿verdad? Pues en la Iglesia de la Natividad en Rancho Santa Fe, un rincón de San Diego, el espíritu navideño tuvo un giro inesperado y bastante… ¡salvaje!
Nuestra protagonista, Gloria Mendez, de 50 primaveras, estaba disfrutando de la función como tantas otras personas. Pero el coprotagonista animal, un camello majestuoso llamado Rusty y de unos respetables 360 kilos, decidió que era hora de improvisar en el guion. Y no precisamente con un solo de flauta.
Rusty, que lleva años haciendo su papel de bestia de carga en estos eventos sin quejarse ni un ápice, parece que no tenía su día. ¿Quizá un niño llorando de emoción o de hambre, un golpe de viento traicionero o algún sonido inesperado le dio el susto de su vida? Sea lo que fuere, el camello decidió que la mejor defensa era un buen ataque, y le propinó una coz a Gloria Mendez en la espalda que la mandó directamente al hospital.
El resultado: costillas rotas, lesiones internas y un pulmón que se tomó un respiro forzoso. Pero aquí viene lo bueno, lo que de verdad nos ha sacado una sonrisa: Gloria, a pesar del tremendo susto y las heridas, ¡está de un humor envidiable! Ni una pizca de rencor hacia Rusty (pobre animal, solo se asustó) ni hacia la iglesia. Su filosofía es clara y optimista: «Es una parte de la vida. No sé por qué pasó. Solo estoy feliz de estar viva».
La iglesia, por supuesto, canceló el resto de las representaciones con animales, optando por una versión más… estática y segura. Y Rusty, el camello con un instinto un tanto particular para las fiestas, volvió a su granja, quizá con una lección aprendida sobre la calma en eventos públicos. Sin duda, un Belén que quedará para la historia en San Diego, demostrando que la Navidad siempre puede deparar sorpresas, ¡algunas con un par de patadas inesperadas!
