
Imagínate que eres un agente de policía, te levantas en pleno día de Acción de Gracias y decides pasarte por un Starbucks para pillar un chute de cafeína antes de tu turno. Lo que no te esperas es que el barista de turno decida que tu nombre para ese día es, literalmente, cerdo (o pig, en el original inglés).
Un café con un toque de mala leche
Este surrealista incidente tuvo lugar en la localidad de Kiefer, en Oklahoma. El jefe de policía, Johnny O’Mara, no tardó en compartir en sus redes sociales la indignante foto del vaso que uno de sus agentes llevó a la comisaría. En lugar del típico nombre mal escrito al que nos tiene acostumbrados la famosa cadena de cafeterías, alguien decidió que era una idea brillante etiquetar los vasos del pedido con este simpático apelativo. Un detalle que, como era de esperar, no sentó nada bien en el departamento.
Despido fulminante y control de daños
Desde la sede central de Starbucks no han tardado en reaccionar ante lo que consideran un comportamiento inaceptable y totalmente alejado de los valores de la empresa. Tras realizar una investigación interna exprés, el empleado responsable ha sido despedido de forma fulminante. La compañía ha emitido un comunicado oficial pidiendo disculpas al agente y al cuerpo de policía, calificando el gesto como un error que no representa en absoluto la experiencia que quieren ofrecer a sus clientes. Al final, la broma le ha salido muy cara al autor de la etiqueta.
