El asombroso viaje de un hombre con un hacha en la cabeza hasta el hospital

El asombroso viaje de un hombre con un hacha en la cabeza hasta el hospital
Un hombre en Goa, India, sorprendió a todos al conducir él mismo hasta el hospital con un hacha incrustada en la cabeza. Tras ser agredido por un conocido, recorrió 15 minutos en coche. Fue operado de urgencia y se encuentra estable. La policía ya ha detenido al atacante.
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Imagina que tienes uno de esos lunes horribles. De esos que piensas: ‘no puede ir a peor’. Pues bien, un señor en Mapusa, Goa (India), decidió llevar el concepto de ‘lunes de mierda’ a un nivel estratosféfico. ¿Qué hizo? Se presentó en el hospital conduciendo su propio coche, y ojo, no por un simple resfriado… ¡sino con un hacha clavada en la cabeza! Sí, has leído bien, con un hacha.

La escena debió ser digna de una película de serie B, pero era pura realidad. El pobre hombre, al que de momento no le han puesto nombre en los titulares (quizás por respeto a su increíble temple), había sido agredido por un ‘amigo’ o conocido en un ‘pequeño altercado’. Al parecer, los «pequeños altercados» en Goa a veces implican hachas. En lugar de llamar a una ambulancia o desmayarse de dolor (lo que la mayoría de mortales haríamos), este héroe del estoicismo decidió que lo más práctico era coger el coche y plantarse en el Hospital del Distrito de Goa Norte. ¿El trayecto? Unos 15 minutos. Con el hacha bien incrustada.

Los equipos médicos del hospital debieron flipar en colores cuando vieron llegar semejante panorama. Rápidamente, lo metieron en quirófano. Y la buena noticia es que, tras la operación, se encuentra estable. Parece que el hacha se quedó en un lugar ‘afortunado’, o que este señor tiene la cabeza más dura que un roble. La policía, por supuesto, fue informada por el hospital y no tardó en detener al presunto agresor, un tal Muhammad Makandar. La investigación sigue su curso para desentrañar el misterioso motivo de tan… hachazo.

Así que la próxima vez que te quejes de un mal día en la oficina, recuerda a este tipo de Goa. Tu café derramado o esa reunión eterna no parecen tan graves, ¿verdad? Un verdadero ejemplo de resiliencia… y de que hay gente que se toma lo de conducir solo hasta el hospital muy, muy en serio, no importa la circunstancia.