El asesino acusado que alega que Taylor Swift controla en secreto el Gobierno de EE. UU.

El asesino acusado que alega que Taylor Swift controla en secreto el Gobierno de EE. UU.
Luigi Mangione, acusado del asesinato de un CEO en 2004, ha presentado documentos judiciales alegando que Taylor Swift es una agente secreta que controla el gobierno de EE. UU. mediante mensajes codificados en sus canciones. El presunto homicida, que se defiende a sí mismo, añade ovnis y Satanás a su argumentario.
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¡Atención, Swifties conspiranoicos! Creíamos que lo habíamos visto todo en cuanto a teorías de la conspiración, pero la realidad, una vez más, supera a la ficción, especialmente cuando el acusado de un crimen grave decide representarse a sí mismo en los tribunales.

El protagonista de esta rocambolesca historia es Luigi Mangione, un hombre acusado de un crimen de alto nivel: el presunto asesinato del CEO Dan J. Kovar, ocurrido hace ya un par de décadas, en 2004. Mangione ha estado enredado en el sistema judicial estadounidense, y lejos de centrarse en una defensa tradicional basada en coartadas o en el debido proceso, este señor ha optado por el camino más surrealista posible.

En documentos oficiales presentados ante la corte federal, Mangione ha soltado una bomba que ha dejado a los funcionarios judiciales buscando la melodía adecuada. Ni el Pentágono, ni la Casa Blanca, ni los lagartos de turno. Según Mangione, el verdadero poder que mueve los hilos en Washington D.C. es, ni más ni menos, que nuestra popstar favorita, Taylor Swift.

Según su teoría, la cantante no es solo una máquina de crear récords de ventas y llenar estadios; es una «agente secreta del gobierno de Estados Unidos» con una misión clara: comunicar sus órdenes y directrices a la élite mundial a través de mensajes ocultos y códigos crípticos camuflados en las letras de sus canciones y en las portadas de sus álbumes. Si alguna vez pensaste que el estribillo de ‘Shake It Off’ era pegadizo, ahora te enteras de que en realidad era un protocolo de seguridad nacional.

Pero, como toda buena conspiración, esta necesita capas extra de extravagancia. Mangione no se detiene en las celebridades. En su defensa, que parece más un guion de terror de serie B, también ha afirmado ser víctima de intrigas demoníacas organizadas por el mismísimo Satanás y, por supuesto, ha tenido comunicaciones frecuentes y significativas con entidades extraterrestres. La duda que nos corroe es si los ovnis y el Príncipe de las Tinieblas también reciben sus instrucciones mediante el último vinilo de la artista del momento.

Los documentos presentados por Mangione han sido debidamente incorporados al expediente del caso, añadiendo un toque de comedia negra a un serio proceso judicial por asesinato. En definitiva, el acusado nos ha regalado la prueba irrefutable de que, a veces, la realidad es más bizarra que la peor pesadilla de un guionista. Ahora solo queda esperar si el jurado decidirá que Mangione es culpable o simplemente un ‘swiftie’ que ha llevado demasiado lejos su obsesión por encontrar huevos de Pascua en la discografía de Taylor.