
Si eres de los que pierde la paciencia esperando el ascensor para subir a un cuarto piso, lo que sucede en el Guangzhou CTF Finance Centre de China te va a dejar sin aliento. Este rascacielos no solo destaca por su altura, sino por albergar una auténtica bala vertical: el ascensor más rápido del mundo, diseñado por la compañía tecnológica Hitachi.
Velocidad de vértigo en vertical
Este prodigio de la ingeniería ha sido reconocido oficialmente por el Guinness World Records. No es para menos, ya que alcanza una velocidad máxima de 1.260 metros por minuto, lo que equivale a unos impresionantes 75,6 km/h. Para ponerlo en perspectiva, este ascensor es capaz de recorrer los 440 metros que separan la planta baja del piso 95 en tan solo 42 segundos. Es, literalmente, más rápido que la velocidad punta de Usain Bolt en sus mejores tiempos.
Tecnología para no perder los oídos
Subir a esa velocidad no es tan sencillo como apretar un botón y agarrarse fuerte. Hitachi tuvo que desarrollar soluciones específicas para que la experiencia no fuera traumática para el cuerpo humano. El ascensor utiliza un motor síncrono de imanes permanentes extremadamente potente y raíles guía reforzados que absorben las vibraciones. Pero lo más ingenioso es su sistema de ajuste de presión de aire. Sin esta tecnología, el cambio brusco de presión atmosférica al subir casi medio kilómetro en menos de un minuto provocaría un dolor insoportable en los oídos de los usuarios.
Seguridad a prueba de incendios
Moverse a 75 km/h en un hueco estrecho requiere frenos a la altura. El sistema cuenta con equipos de frenado fabricados con materiales resistentes a temperaturas extremas, capaces de soportar hasta 300 grados centígrados en caso de una parada de emergencia. Aunque el viaje de bajada es considerablemente más lento por seguridad (unos 36 km/h), la subida sigue siendo la experiencia más cercana a viajar en un cohete sin salir de la ciudad de Guangzhou.
