El arte de la guerra y la paz simultánea según el ejército israelí

El arte de la guerra y la paz simultánea según el ejército israelí
El ejército israelí anunció que el alto el fuego con Gaza estaba de nuevo en vigor. Sin embargo, en un giro de guion digno de una comedia negra, la misma fuerza militar lanzó simultáneamente un ataque aéreo que acabó con la vida de cinco personas. Un 'cese de fuego' con extra de bomba.
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Bienvenidos al manual de instrucciones bélicas donde la paz y el misil son mejores amigos. El escenario, queridos lectores, es tan surrealista que parece escrito por un guionista de sitcom con un día muy, muy malo.

Estamos hablando de un episodio que tuvo lugar en el contexto del eterno conflicto entre Israel y Gaza. El protagonista de nuestro vodevil militar es, ni más ni menos, que el ejército israelí, que decidió darnos una lección magistral sobre cómo funcionan los altos el fuego en la práctica, o mejor dicho, en la teoría.

La situación es la siguiente: el mundo estaba pendiente de un hilo, y de repente, ¡noticia de última hora! El ejército israelí sale a la palestra y anuncia con bombo y platillo que el alto el fuego con Gaza estaba, ¡por fin!, de vuelta. Un respiro, ¿verdad? Pues no.

Resulta que la coordinación entre el departamento de comunicados de prensa y el de operaciones aéreas debía estar de vacaciones. Porque, justo en el mismo instante en que se proclamaba la tregua, o quizás mientras la tinta del comunicado aún se estaba secando, la Fuerza Aérea Israelí decidió que era un momento excelente para lanzar un ataque aéreo. Sí, lo han leído bien: Paz anunciada, guerra ejecutada.

El resultado de esta ‘pausa estratégica’ fue devastador. El ataque aéreo en la Franja de Gaza se saldó con la trágica muerte de cinco personas.

Es la paradoja hecha realidad. Imaginen que llaman a su jefe para decirle que van a dejar de trabajar en exceso, y mientras lo dicen, están rellenando un informe de 400 páginas con los pies. Es un nivel de hipocresía o de disociación operativa que roza lo magistralmente absurdo. O el alto el fuego era ultra selectivo, o alguien en la torre de control se confundió de botón y pulsó el de ‘ceasefire’ y el de ‘airstrike’ al mismo tiempo.

En fin, una demostración más de que, en política y en la guerra, a veces el anuncio de paz es solo el preámbulo de un nuevo y muy ruidoso conflicto. Toca preguntarse: ¿el alto el fuego se aplicaba solo a las palabras, no a las bombas?