El agente de policía que falsificaba documentos de inmigración y se hacía pasar por agente federal

El agente de policía que falsificaba documentos de inmigración y se hacía pasar por agente federal
Un agente de policía de Illinois ha sido arrestado por la ICE por fabricar y vender documentos de inmigración falsos, como permisos de trabajo y "green cards". Utilizaba recursos policiales y hasta se hacía pasar por agente de la ICE para engañar a inmigrantes vulnerables, cobrando hasta 2.000 dólares por documento.
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¡Atención, atención! Agárrense los machos, que la historia que os traemos hoy es de esas que te hacen levantar una ceja y soltar una carcajada, aunque sea de puro asombro. Imaginad la escena: la policía, esa institución que debe velar por la ley y el orden, ¿verdad? Pues bien, en Illinois, tuvimos a un señor, el agente Glenn Andrew, de 47 añazos, del Departamento de Policía de Stone Park, que se tomó lo de «servir y proteger» de una forma bastante… particular.

Resulta que nuestro amigo Glenn, que llevaba 16 años con la placa, fue arrestado por la mismísima Immigration and Customs Enforcement (ICE). ¿El cargo? Nada menos que fabricar y vender documentos de inmigración falsos. Sí, lo habéis leído bien. Este genio del «hágalo usted mismo» no solo se dedicaba a las patrullas, sino que montó su propio chiringuito de falsificación, ¡y con material de oficina de primera calidad! Usaba su propio coche patrulla y hasta un ordenador del departamento para crear permisos de trabajo y «green cards» que eran más falsos que un billete de tres euros.

Y no penséis que era barato el asunto. Nuestro hombre cobraba una pasta gansa, ¡hasta 2.000 dólares por cada documento fraudulento! Imaginaos la cara de los inmigrantes vulnerables, desesperados por un futuro mejor, que se topaban con este señor con uniforme y placa, prometiendo soluciones mágicas… que eran, en realidad, un fraude como una catedral.

Pero la cosa no acaba ahí, porque el nivel de descaro de Glenn era directamente para enmarcar. No solo usaba su uniforme y su placa para infundir respeto (o miedo), sino que, ¡ojo al dato!, se hacía pasar por agente de la ICE. Sí, el mismo organismo que acabó arrestándolo. Es como si el ladrón le dijera a la víctima que es el policía que viene a ayudarla… ¡y luego la roba él mismo! Además, les advertía a sus ‘clientes’ que no cooperaran con la policía federal, claro, por si acaso se le caía el tinglado. Qué pillín.

La farsa llegó a su fin cuando un soplón (un confidente de la ICE, para ser exactos) dio el aviso. Los agentes encubiertos no tardaron en entrar en acción y pillar a Glenn con las manos en la masa, con su laminadora y su impresora a pleno rendimiento. Ahora se enfrenta a cargos de «producción de documentos de identificación falsos», una cosa que le podría costar hasta 15 años a la sombra.

En el Departamento de Policía de Stone Park, el jefe se quedó a cuadros, claro. «Estamos cooperando totalmente con la ICE», dijo, «y estamos sorprendidos por estas acusaciones». ¡Pues no es para menos! Así que ya sabéis, la próxima vez que veáis a un agente, recordad que, aunque la mayoría son unos profesionales como la copa de un pino, de vez en cuando, alguno te sale con una historia que parece sacada de una película de risa… si no fuera por lo serio del asunto, claro.