Doug Ford: cuando la política se encuentra con el ‘te reviento’ por mamá

Doug Ford: cuando la política se encuentra con el 'te reviento' por mamá
El Premier de Ontario, Doug Ford, confesó haber amenazado con "reventar" a un activista antiflúor que intentó fotografiar a su anciana madre en la puerta de su casa. Ford defendió su reacción, aunque admitió el lenguaje inapropiado, para proteger la privacidad de su familia. El activista, Matthew Oliver, negó haber invadido propiedad privada.
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Imagina la escena: sábado por la mañana, tranquilidad familiar. De repente, aparece un activista con cámara en mano. Ahora, imagina que el protagonista de esta historia es Doug Ford, actual Premier de Ontario (Canadá), pero en aquel entonces, un candidato a la alcaldía de Toronto con un temperamento, digamos, ‘auténtico’. Y sí, la cosa se puso interesante.

El lío, que más bien fue un pollo de campeonato, ocurrió en la puerta de la casa de su madre, la venerable Diane Ford. Estaban ella y Doug fuera, disfrutando de la mañana, cuando apareció en escena Matthew Oliver. ¿Quién es Matthew Oliver? Pues un activista antiflúor, de esos que se preocupan por el agua que bebemos y no precisamente para bien. La cuestión es que Oliver decidió que era una buena idea inmortalizar el momento e intentó sacar fotos a la señora Diane Ford. Y ahí, amigos, fue cuando el señor Ford perdió la calma y se le cruzaron los cables.

Según la versión de Doug, Oliver se encontraba en propiedad privada y estaba acosando a su familia. Oliver, por su parte, se defiende diciendo que estaba en la acera pública, y que solo quería preguntar a Ford sobre su hermano Rob (también una figura política notoria) y sus políticas. ¿Propiedad privada o acera? El debate es secundario cuando tienes a un político, ni corto ni perezoso, amenazándote con un «te voy a reventar» que resonó en el vecindario como un trueno.

Ford mismo lo admitió sin tapujos: «Estoy harto de que la gente persiga a mi familia, amenace a mi familia, tome fotos de mi familia, siga a mi madre». Y con esa frase, dejó claro que, aunque su lenguaje no fuera el más diplomático para un aspirante a alcalde, no iba a tolerar semejante falta de respeto. «No, no fue el lenguaje más apropiado, pero protegeré a mi familia a toda costa», sentenció con un par de narices, dejando claro que su instinto de «mamá leona» (o más bien, «hijo león») prevalece ante cualquier protocolo político.

La cosa no quedó ahí. Oliver, ni corto ni perezoso, fue a la policía a denunciar el incidente. Imagínate la cara de los agentes al escuchar que un político de peso les confesaba haber amenazado de muerte a un activista por la integridad de su madre. Una historia que bien podría ser sacada de una película de barrio, pero no, es la pura y dura realidad. Doug Ford demostró que, antes que político, es un hijo protector, aunque eso implique echar mano del vocabulario más callejero para dejar las cosas bien claritas.