Dos universitarios detienen un tren de larga distancia para un asalto a la pastelería

Dos universitarios detienen un tren de larga distancia para un asalto a la pastelería
Dos estudiantes de 18 y 19 años fueron arrestados en Iowa tras frenar un tren Amtrak de larga distancia. La emergencia no era médica, sino una necesidad imperiosa de galletas y cerveza. Usaron el freno sin autorización, provocando un retraso de 45 minutos y cargos por gamberrismo.
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Viajar en tren tiene su encanto, pero también sus limitaciones, sobre todo si eres un estudiante con la nevera mental a cero. Este es el caso de dos universitarios, de 18 y 19 años, que se encontraban a bordo del famoso California Zephyr de Amtrak, un servicio que atraviesa el país de costa a costa, cuando sufrieron lo que podríamos llamar un ataque de hambre y sed ‘nivel crítico’.

La escena tuvo lugar a su paso por Fort Madison, Iowa. Al parecer, la despensa del tren no cumplía con los estándares de estos jóvenes, que detectaron una tienda de comestibles justo al otro lado de la calle mientras el tren estaba parado temporalmente. Se les antojó un mix irresistible: galletas y cerveza. Sí, ese es el botín que justificó la operación.

Fueron a preguntar al revisor con esa audacia típica de la edad: “Oye, ¿nos dejas bajar un momento, que cruzamos la calle y volvemos?”. El empleado, probablemente con miles de kilómetros a sus espaldas, les dijo un rotundo “No”. Un tren de larga distancia no es un autobús urbano, y sus horarios no se negocian por un paquete de ‘cookies’.

Pero nuestros protagonistas tenían una misión. El rechazo del revisor solo sirvió para encender la chispa del plan B, un plan de acción que cualquier guionista de comedia clasificaría como demencial. Minutos después, decidieron tomar el control de la situación. Uno de ellos, sin pensárselo dos veces, tiró del freno de emergencia.

El tren, una mole de acero que transporta a cientos de personas, se detuvo en seco. Los jóvenes aprovecharon el caos para bajarse y, como si tal cosa, se dirigieron a la tienda para conseguir sus preciadas galletas y su cerveza. Una vez conseguido el avituallamiento, la aventura terminó tan rápido como empezó, pero no sin consecuencias.

Las autoridades locales no tardaron en aparecer. Los estudiantes fueron localizados y, claro, detenidos por utilizar el mecanismo de emergencia sin una causa justificada. El incidente no solo les ha costado un mal rato y probablemente una conversación muy seria con sus padres, sino que también retrasó el tren California Zephyr unos 45 minutos. Los cargos presentados incluyen el uso no autorizado de un mecanismo de parada de emergencia y gamberrismo criminal. Un precio muy alto a pagar por un capricho de última hora.