Dos genios del papiroflexia baten el récord de aviones de papel por hora

Dos genios del papiroflexia baten el récord de aviones de papel por hora
Los estadounidenses Paul Box y Chris Miller han pulverizado el Récord Guinness al plegar y lanzar 794 aviones de papel en una hora en Tampa, Florida. Superaron la marca anterior de 707 unidades para promocionar una iniciativa benéfica que ayuda a veteranos sin hogar.
0
0

En el mundo de los Récords Guinness, no todo es levantar el peso máximo o correr la distancia más rápida. A veces, la gloria reside en hazañas que rayan en lo absurdamente específico. Y precisamente en esa categoría brillan con luz propia Paul Box y Chris Miller, dos ciudadanos de Tampa, Florida, que han llevado la papiroflexia a un nuevo nivel de velocidad.

El desafío: la producción en cadena de papel

La misión era tan sencilla de entender como imposible de replicar para el común de los mortales: construir, plegar y, lo más importante, ¡hacer volar! el mayor número de aviones de papel posible en solo 60 minutos. Piensen en ello. Un avión de papel bien hecho requiere precisión, no vale un churro arrugado. Pero estos dos no son principiantes, son auténticos ninjas de la oficina.

El récord anterior se situaba en 707 unidades. Un número respetable que parecía indicar un límite humano. Sin embargo, Box y Miller no estaban para conformarse. En una exhibición de coordinación que haría palidecer a cualquier línea de montaje industrial, lograron una cifra asombrosa: 794 aviones listos para surcar los cielos de Florida (o al menos, el interior del local donde se celebró la gesta).

Las reglas estrictas del Récord Guinness

No piensen que esto fue un juego de niños. Guinness World Records exige seriedad incluso en las categorías más jocosas. La proeza fue supervisada por el juez oficial, Michael Borer, quien tuvo que verificar que cada una de las naves cumpliese requisitos esenciales:

  • El papel utilizado debía ser de 8.5 por 11 pulgadas (el típico folio americano).
  • Estaba estrictamente prohibido usar papel pre-creado o pre-doblado.
  • Y el requisito crucial: cada avión tenía que demostrar que era capaz de volar. Sí, 794 veces tuvieron que levantar el vuelo, aunque solo fuera un metro.

La eficiencia fue clave. Para asegurarse de que el conteo fuera preciso y que no hubiera trampas, la pareja tuvo que organizarse como un mecanismo de relojería suizo. Mientras uno doblaba a velocidad de vértigo, el otro se encargaba de los lanzamientos y la verificación final. Es la demostración de que la amistad (y un objetivo común) puede superar cualquier pila de folios.

Un noble propósito detrás de tanto papel doblado

Pero, ¿por qué invertir tanto tiempo y esfuerzo en esta odisea de papel? No se trataba solo de la gloria. Paul Box y Chris Miller utilizaron esta plataforma para dar visibilidad a una organización local que dirige el propio Box: Paper Planes for Homeless Vets (Aviones de Papel para Veteranos sin Hogar).

El objetivo de la organización es utilizar el récord y el interés mediático generado para promover donaciones y ayudar a los veteranos de la zona de Tampa que están en situación de calle. Así que, la próxima vez que veas un avión de papel surcando el aire, recuerda que no es solo un juguete. A veces, es una herramienta de marketing benéfico increíblemente efectiva.

Gracias a su esfuerzo y a sus dedos rápidos, estos dos campeones han demostrado que el arte de doblar papel es un arma poderosa… especialmente cuando se trata de romper récords y ayudar a quienes más lo necesitan. ¡Larga vida al reinado del avión de papel ultrarrápido!