
Cualquiera que haya intentado hacer una foto profesional a un plato de comida sabe que la realidad y el ‘packaging’ son dos universos paralelos. Pero la discrepancia en un dulce de crema de cacahuete ha llevado el concepto de publicidad engañosa a una nueva dimensión legal en Estados Unidos. La protagonista de esta cruzada por la estética comestible es Cynthia Charles, una ciudadana de Florida que no está dispuesta a tolerar que sus Reese’s de temporada parezcan un mazacote amorfo.
Charles ha presentado una propuesta de demanda colectiva en el tribunal federal de Tampa, apuntando directamente a The Hershey Company por vender golosinas festivas, como los Árboles de Navidad, Huevos de Pascua y Calabazas de Reese’s, cuyo aspecto dista mucho del glamour que se les otorga en el envoltorio. La demanda no es una broma, y la señora Charles está buscando la friolera de 5 millones de dólares en nombre de todos los consumidores que, desde 2021, se han sentido engañados por estos postres de temporada.
¿Y cuál es la ofensa concreta? La demandante sostiene que el envoltorio muestra estas figuras (especialmente los árboles y las calabazas) con «patrones, definición y rasgos faciales distintivos», es decir, con un mínimo de detalle que justifique su forma temática. Sin embargo, al abrir el envoltorio, el consumidor se encuentra con una pieza de chocolate y mantequilla de cacahuete «lisa» y «sin rasgos».
En esencia, la queja es que si bien el sabor es el mismo, estas golosinas se venden a un precio superior precisamente porque prometen ser una ‘obra de arte’ festiva. La demanda cita ejemplos de otros productos de la marca, como las tabletas Take 5 o las clásicas tazas, para demostrar que Hershey’s sí es capaz de crear productos con la definición esperada, lo que refuerza la idea de que la falta de detalle en los productos de temporada es una negligencia o, directamente, un engaño al consumidor que espera un árbol de Navidad bien definido y no una mancha marrón. Este caso promete ser la batalla legal más dulce —y quizás la más absurda— del año, decidiendo si un huevo de chocolate sin cejas es un crimen corporativo.
