En el gran circo de la política estadounidense, donde los navajazos dialécticos son el pan de cada día, a veces surgen armas arrojadizas que nadie ve venir. Olvídate de los debates sobre impuestos o sanidad. La nueva batalla entre el gobernador de California, Gavin Newsom, y su homólogo de Florida, Ron DeSantis, se libra en el terreno más inesperado: el del postre.
Resulta que el equipo de campaña de Newsom ha decidido desempolvar un apodo de lo más peculiar para DeSantis, y ya lo están usando sin reparo: ‘Pudding Fingers’, que podríamos traducir como ‘Dedos de Pudding’. Sí, has leído bien. No es una broma de un programa de humor nocturno, es la nueva munición oficial en la guerra particular entre dos de las figuras más potentes de la política yanqui.
Pero, ¿de dónde sale semejante mote? La historia tiene su miga, o más bien su cremosidad. Todo se remonta a un reportaje publicado por The Daily Beast hace un tiempo. Según una anécdota contada por dos fuentes anónimas, durante un vuelo en un avión privado en 2019, Ron DeSantis se zampó un pudding de chocolate de una forma, digamos, poco ortodoxa. En lugar de usar una cuchara, como haría cualquier mortal, el gobernador supuestamente utilizó tres de sus dedos para dar cuenta del dulce.
La veracidad de la historia es, como poco, dudosa. El propio DeSantis la ha negado con sorna. Sin embargo, en política, a menudo la verdad es lo de menos si el barro se pega bien. Y el equipo de Newsom ha visto un filón. En un correo electrónico enviado a sus seguidores, el comité de acción política del gobernador de California se refirió directamente a su rival como ‘Pudding Fingers’ DeSantis.
Este episodio es el último capítulo de una rivalidad que va para largo, con ambos políticos perfilándose como posibles candidatos a la presidencia en el futuro. Mientras tanto, nos deja una estampa memorable de lo surrealista que puede llegar a ser la lucha por el poder. Una cosa está clara: la próxima vez que veas a un político cerca de un postre, te acordarás de esta historia.




