
Imagina el panorama: estás en la cama, hecho polvo, con esa sensación horrible de ‘ojalá la Tierra me trague’. Pues bien, esto es exactamente lo que le pasaba a una señora de San Luis, Misuri, que estaba pasando un bache de salud considerable. Hartísima de su miseria y buscando un pequeño rayo de sol para su día nublado, decidió que lo mejor era intentar alegrarse la vida con un capricho pequeño, algo que rompiera la rutina de toses y pañuelos: un billete de rasca y gana de la Lotería de Misuri.
Y aquí es donde el universo se pone surrealista y nos regala una de esas historias que demuestran que la suerte tiene un sentido del humor retorcido. Mientras la mujer, probablemente con cara de vinagre y sin demasiadas esperanzas, raspaba el cartón, en lugar de ganar los típicos cinco o diez euros (que ya habrían sido un buen alivio en su estado), descubrió que acababa de llevarse el premio gordo: ¡un millón de dólares!
Según cuenta la propia ganadora, el golpe de suerte fue más efectivo que cualquier jarabe o medicamento que hubiera tomado. El malestar físico que la tenía frita desapareció en cuanto vio todos esos ceros. «El sentimiento de ganar borró por completo el sentimiento de estar enferma», afirmó a los funcionarios de la lotería de Misuri. No sabemos si el dinero tiene propiedades antivirales desconocidas o si simplemente la adrenalina de la riqueza instantánea puede con cualquier resfriado, pero una cosa es segura: a partir de ahora, cuando se sienta mal, en lugar de ibuprofeno, igual prueba a rascar otro billete.
La ganadora adquirió su boleto mágico, que era un billete de 50 dólares llamado «Millionaire Blowout» (algo así como «Explosión Millonaria»), en una gasolinera Phillips 66 de la zona. Así que ya sabéis, la próxima vez que os pille un resfriado épico y estéis de bajón total, quizás sea hora de tentar a la suerte en el kiosco más cercano. Total, peor de lo que estáis, es difícil que estéis.
