David Rush lo ha vuelto a hacer: ¡2.234 choques de puño para un nuevo récord Guinness!

David Rush lo ha vuelto a hacer: ¡2.234 choques de puño para un nuevo récord Guinness!
David Rush, un coleccionista de récords Guinness, ha batido otra marca mundial con 2.234 choques de puño en solo una hora. Este ingenioso "guantazo" no solo es una proeza, sino que también sirvió para recaudar fondos para un banco de alimentos y un proyecto de construcción en Idaho.
0
0

¿Eres de los que se rinden fácilmente? Pues David Rush no. Este hombre de Idaho, que parece tener un pacto con los récords Guinness, nos ha vuelto a dejar con la boca abierta y la mano preparada para el «choca esos cinco» (o mejor dicho, el «choca esos puños»). No contento con ostentar más de 260 récords mundiales, ha decidido añadir uno más a su ya impresionante currículum: el de mayor número de choques de puño en una hora.

La hazaña tuvo lugar en Boise, Idaho, concretamente en la Meridian Crossroads Church, donde David, con la ayuda imprescindible de su sufrida esposa Jennifer (que es la jueza y la sufridora en estos menesteres), logró la friolera de 2.234 choques de puño. ¡Casi 38 puños por minuto! Para que os hagáis una idea, el récord anterior estaba en 2.050, así que le ha dado un buen «uppercut» a la marca. La pobre Jennifer tuvo que asegurarse de que cada puño fuera reglamentario, una tarea que, según David, es casi tan agotadora como el propio récord. Imaginad la tendinitis de codo de la pareja…

Pero no penséis que esto es solo una excentricidad más de un genio del absurdo. Detrás de cada puño dado, hay una motivación solidaria. Esta maratón de choques sirvió para recaudar fondos para un banco de alimentos local y para la iniciativa «Raise the Roof», destinada a construir un nuevo edificio para la iglesia. Así que, además de ser un campeón de los desafíos más peculiares, David es un tío con buen corazón que utiliza su fama de «record-breaker» para ayudar a la comunidad.

David Rush es conocido por su filosofía de usar sus récords para promover la educación STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Él cree firmemente que mostrar estas hazañas «imposibles» inspira a la gente a perseguir sus propios objetivos, por muy locos que parezcan. Y sí, chocar 2.234 puños en una hora para batir un récord es bastante «loco». Pero oye, si sirve para llenar el estómago de la gente o para construir un techo, ¿quién somos nosotros para juzgar? ¡Choca esos cinco, David, y a por el siguiente récord!