
Imagínate la escena: es lunes por la mañana en Barry, en el sur de Gales. Vas tarde al trabajo, el café aún no ha hecho efecto y, de repente, te encuentras con un atasco monumental. La causa no es un accidente ni unas obras, sino un individuo de plumaje blanco, cuello largo y una actitud absolutamente imperturbable. Un cisne, para más señas.
Así empezó el día para los conductores de la A4226 y para la operadora de la policía de Gales del Sur que recibió la llamada. Según confesaron los propios agentes, al principio pensó que se trataba de una broma. Pero no, la amenaza era real y estaba, en sus propias palabras, ‘pavoneándose’ (‘swanning around’) en mitad de la carretera, causando un ‘pequeño revuelo’ (‘a bit of a flap’).
Al lugar de los hechos se desplazó una patrulla que, al encontrarse con el culpable, decidió bautizarlo en el acto: Cuthbert. La ‘detención’ fue grabada por la cámara corporal de uno de los agentes. En el vídeo se ve cómo, con una paciencia infinita, los policías consiguen guiar al ave fuera del asfalto y ponerlo a salvo.
Lejos de acabar en el calabozo, el destino final de Cuthbert fue un estanque cercano, donde fue liberado para que pudiera seguir con sus asuntos de cisne, esperemos que lejos de las vías de alta capacidad. La propia policía de Gales del Sur se tomó el incidente con filosofía y un gran sentido del humor, compartiendo la historia en sus redes sociales con juegos de palabras como ‘all’s swan that ends well’ (un giro del clásico ‘todo está bien si acaba bien’). Una jornada laboral que, sin duda, se salió de la rutina gracias al cisne Cuthbert y su particular forma de desafiar a la autoridad.
