
Agarraos fuerte, que la política a veces nos trae giros de guion dignos de la comedia más absurda. Y es que desde Indonesia nos llega una noticia que haría chirriar los engranajes de cualquier historiador y levantar más de una ampolla entre los ciudadanos de a pie. ¿Preparados? Agárrense: Indonesia ha declarado que el que fuera su expresidente, el todopoderoso Suharto, es ahora, atención, un ‘héroe nacional’. Sí, han leído bien. Un ‘héroe nacional’.
Para poner esto en contexto, recordad que Suharto fue una figura que marcó a fuego la historia de Indonesia durante más de tres décadas. Su ‘reinado’ se extendió desde 1967 hasta 1998, un periodo conocido por su mano de hierro, el autoritarismo a tutiplén, y, bueno, una serie de ‘asuntos’ relacionados con la corrupción y las violaciones de derechos humanos que, digamos, no le ganaron precisamente el premio al Ciudadano Ejemplar del Año. De hecho, bajo su régimen se calcula que murieron cientos de miles de personas en campañas de represión, y su fortuna personal se estima en miles de millones de dólares obtenidos de forma… cuestionable.
Así que, cuando la palabra ‘dictador’ se mezcla con ‘héroe nacional’ en la misma frase, es normal que a uno se le ponga cara de emoji pensativo. Es como si el villano de una peli se llevara el Oscar a la mejor trayectoria. La movida ha generado un revuelo monumental, claro. Las redes sociales echan humo y los debates en los foros políticos son dignos de palomitas y manta. Porque, seamos sinceros, ¿cómo se digiere que una figura tan polarizante, asociada a la opresión y la corrupción, reciba de repente tal distinción? Es como si de repente a Darth Vader le dieran un premio por su contribución a la construcción de la Estrella de la Muerte. Curioso, ¿verdad?
Este tipo de declaraciones, aunque a primera vista puedan parecer un chiste, suelen tener implicaciones políticas muy serias. Pero no se puede negar que, desde fuera, la situación tiene un punto de tragicomedia que encaja perfectamente en esa categoría de ‘noticias que no te creerías si no las leyeras’. Así que ahí lo tenéis, otro capítulo en el gran libro de ‘cosas raras que pasan en el mundo’. ¿Qué será lo siguiente?
