
¿Os imagináis a Donald Trump, en su apogeo de magnate inmobiliario y antes de sus días en la Casa Blanca, dando una orden tan peculiar que haría temblar a cualquier general? Pues bien, allá por 2013, el entonces potentado de los bienes raíces y el golf se marcó una de esas salidas de tono que solo él sabe protagonizar. Según sus propias palabras, había ‘ordenado’ el despliegue de nada menos que 50.000 efectivos militares para una misión de alto secreto… o no tanto: ¡reconstruir sus campos de golf en Portland (Oregón) y Seattle (Washington)!
