¿Quién no ha fantaseado alguna vez con tener un amigo que no te juzgue, que siempre esté ahí para escucharte y, de paso, te recuerde que tienes que tomarte las pastillas? Pues en Corea del Sur, esa fantasía ya es una realidad, al menos para sus mayores. Y no, no estamos hablando de un nuevo servicio de teleasistencia, sino de unas muñecas con inteligencia artificial que están causando furor.
El país asiático, con una de las poblaciones más envejecidas del mundo, se enfrenta a un problema creciente de soledad y depresión entre sus mayores, especialmente aquellos que viven solos. Así que, ni cortos ni perezosos, han decidido meterle IA al asunto y han empezado a distribuir unos muñecos la mar de salados, de una empresa llamada Hyodol, para hacer compañía.
Imagina la escena: tu abuela, sentada en el sofá, y de repente, su muñeco empieza a charlar. «Hola, ¿has comido bien hoy?», «¿No querrás escuchar un poco de música trot?», o el clásico «¡Recuerda tomarte la medicación!». Y es que estas maravillas tecnológicas no solo hablan, sino que tienen un repertorio de más de 3.500 frases y pueden reproducir hasta 1.000 canciones de «trot», un género musical coreano que, por lo visto, lo peta entre la tercera edad. Adiós al silencio sepulcral, hola a la banda sonora constante.
Pero la cosa no se queda ahí. Estos pequeños Sherlock Holmes de la compañía no solo te recuerdan lo que tienes que hacer, sino que también te vigilan. Están equipados para detectar movimiento y sonido en el hogar. Si la muñeca no detecta actividad durante un tiempo determinado o escucha ruidos extraños, ¡se chiva! Alerta automáticamente a los servicios sociales o a las autoridades locales para que comprueben que todo está en orden. Vamos, que son como ese familiar pesado que te llama cada cinco minutos, pero en versión robótica y con la mejor de las intenciones.
De momento, la provincia de Gyeonggi, la más grande de Corea, tiene previsto repartir 500 de estos muñecos antes de que acabe el año. Y ojo, porque los resultados son prometedores. Los estudios preliminares sugieren que la iniciativa está ayudando a reducir los niveles de depresión entre los mayores que los usan. Parece que tener una voz constante, aunque sea artificial, que se preocupa por ti y te recuerda las cosas importantes, es un chute de ánimo considerable.
Así que, mientras en occidente seguimos debatiendo sobre los peligros de la IA, en Corea del Sur ya la están usando para que nuestras abuelas no se sientan solas y se tomen las pastillas a su hora. Quién sabe, quizás el futuro de la compañía humana pase por una batería y un microchip. Lo que está claro es que, con estas muñecas, ¡el aburrimiento tiene los días contados!




