Confusión en el tanatorio: San José cambia los cuerpos antes del sepelio

Confusión en el tanatorio: San José cambia los cuerpos antes del sepelio
Un tanatorio de San José, California, se ha metido en un buen jardín al intercambiar los cuerpos de dos difuntos, Roberto L. Morales y David Pena, poco antes de un funeral. El error, descubierto por otra funeraria, causó gran consternación a ambas familias, que ya preparaban sus despedidas. La chapuza está bajo investigación.
0
0

Imaginad la escena: una familia se prepara para dar el último adiós a su ser querido, Roberto L. Morales, en un funeral que se celebra en cuestión de minutos. La funeraria que les atiende está a punto de entregar el cuerpo para el servicio cuando, ¡zas!, se dan cuenta de algo raro. Resulta que el cuerpo que tienen delante no es el de Roberto, sino el de… ¡otro señor llamado David Pena!

Esta rocambolesca historia ha ocurrido en San José, California, y tiene como protagonista involuntario al tanatorio Oak Hill Funeral Home. Al parecer, en un despiste de los gordos, confundieron los cuerpos de Roberto L. Morales y David Pena durante el proceso de embalsamamiento. Un fallo que, por poco, lleva a la familia Morales a enterrar a la persona equivocada.

La cosa se puso más tensa cuando la funeraria externa que asistía a la familia Morales fue la que detectó la equivocación, no el propio tanatorio. Sí, amigos, si no llega a ser por la diligencia de terceros, la historia habría tenido un desenlace aún más complicado. Gracias a esta rápida intervención, se pudo parar el entuerto y organizar el intercambio de cuerpos antes de que fuera demasiado tarde.

Obviamente, tanto la familia de Roberto como la de David (que también se preparaba para su propio funeral) vivieron momentos de auténtico shock y angustia. Nadie espera semejante giro de guion en un día ya de por sí tan delicado. El tanatorio, por supuesto, ha pedido disculpas y ha expresado su “profundo arrepentimiento” por el “error involuntario”. Menos mal que no se les olvidó pedir perdón, ¿verdad?

Pero la cosa no acaba aquí. Parece que Oak Hill Funeral Home no es nueva en esto de los quebraderos de cabeza. El artículo original nos chiva que este mismo tanatorio ya ha sido investigado y sancionado en varias ocasiones por la Oficina de Servicios de Cementerios y Funerales de California. Citas por usar embalsamadores sin licencia, por no supervisar adecuadamente las cremaciones, por condiciones insalubres… En fin, un historial que, para ser un lugar donde se supone que se debe operar con la máxima delicadeza y rigor, deja bastante que desear. ¡Y ahora, una confusión de cuerpos! La verdad es que a este tanatorio se le da de perlas el arte de liarla parda.