Conductor ebrio justifica su estado alegando que solo bebió la sangre de Cristo

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A la hora de intentar librarse de una multa de tráfico, hemos escuchado excusas de todo tipo: prisas por ir al baño, emergencias inventadas o fallos mecánicos fantasma. Sin embargo, la que ha dado un conductor en Nueva Zelanda se lleva la palma por su nivel de intervención divina. Y es que, cuando las pruebas científicas y un etilómetro te acorralan, siempre parece buena idea apelar a los dogmas de la fe.

Un trayecto lleno de eses y milagros

El surrealista incidente tuvo lugar en la localidad neozelandesa de Dunedin, concretamente en la carretera de Ravensbourne, el pasado sábado alrededor de las 18:45 horas. Según los datos facilitados por el sargento mayor interino Iain Notman, los agentes de policía dieron el alto a un vehículo que circulaba con evidentes problemas para mantenerse en su carril.

El conductor, un hombre de 53 años, había cruzado la línea central de la calzada en múltiples ocasiones, trazando un peligroso recorrido en zig-zag que alertó a las patrullas y que dejaba mucho que desear para la seguridad vial del resto de conductores.

Control de alcoholemia

La excusa definitiva: el vino de consagrar

Al ser sometido a la prueba de alcoholemia estándar mediante el test de aliento, el resultado fue terrenalmente abrumador: el sujeto triplicaba el límite legal de alcohol permitido. Sin embargo, lejos de agachar la cabeza y asumir la culpa, el conductor argumentó que ese nivel de embriaguez tenía un origen sagrado y, por lo tanto, las leyes humanas no deberían aplicarse en su caso.

«El alcohol consumido era vino de altar bebido durante la misa y no debería contar porque es la sangre de Cristo».

Con esta defensa digna de un intenso debate teológico, el conductor intentó convencer a los agentes de que no iba borracho, sino que se encontraba en un profundo estado de comunión espiritual. Al negarse a aceptar el veredicto del alcoholímetro y manteniendo firme su versión clerical, el hombre solicitó de forma oficial que se le realizara un análisis de sangre para contrastar los datos de manera más exhaustiva.

A la espera de los resultados del laboratorio

Actualmente, las autoridades se encuentran a la espera de que los laboratorios confirmen los niveles exactos de la sangre de Cristo presentes en el torrente sanguíneo del infractor. Mientras tanto, la policía ha dejado claro que, aunque la fe mueva montañas, no te exime en absoluto de cumplir las normas de tráfico ni evita que des positivo tras abusar del vino, sea cual sea su origen.