Clase de ciencias salvaje: La profesora que alimentó a una serpiente con un gatito

Clase de ciencias salvaje: La profesora que alimentó a una serpiente con un gatito
Una profesora de ciencias de Idaho alimentó un gatito moribundo a su serpiente pitón, Monty, delante de sus alumnos. La docente justificó la acción como un acto "humano" y una lección sobre la cadena alimenticia, generando un gran revuelo, críticas de padres y la suspensión administrativa de la profesora por "pobre juicio".
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¿Qué se supone que se hace con un gatito enfermo y moribundo que un alumno encuentra en una zanja? Pues si eres una profesora de ciencias en Idaho, la respuesta podría sorprenderte: dárselo de comer a tu serpiente pitón durante una clase, ¡como demostración práctica de la cadena alimenticia! Sí, has leído bien. En el curioso universo de la enseñanza, a veces los métodos se vuelven un poquito… salvajes.

Nuestra protagonista, Marilyn Frandsen, una docente de Preston Junior High School, se vio envuelta en un auténtico huracán mediático en 2018 tras este peculiar incidente. Según ella, todo formaba parte de una ‘lección humana’ para acabar con el sufrimiento del pequeño felino y, de paso, ilustrar cómo funciona eso de que el pez grande se come al chico (o en este caso, la serpiente se come al gatito). Una iniciativa que, como era de esperar, no sentó muy bien a todos.

Imagina la escena: alumnos observando cómo el pobre gatito, que un estudiante había rescatado de una zanja, acababa en las fauces de Monty, la pitón birmana de la clase. Algunos niños no pudieron contener las lágrimas, otros se quedaron boquiabiertos, y los padres… bueno, los padres hicieron lo que cualquier padre haría: poner el grito en el cielo. La indignación fue tal que la oficina del sheriff local se vio obligada a investigar, aunque finalmente determinaron que no se había cometido ningún delito. Eso sí, la profesora acabó con una excedencia administrativa forzosa, cortesía del distrito escolar de Preston.

La señora Frandsen, ante la avalancha de críticas, no tuvo más remedio que pedir disculpas. En su comunicado, admitió que, aunque ‘creía estar actuando de forma humana’, entendía que ‘alimentar a un gatito a una serpiente puede ser perturbador para algunas personas’ y reconoció haber cometido un ‘pobre juicio’. Un eufemismo bastante elocuente, ¿verdad? Además, para añadir más leña al fuego de la controversia, algunos estudiantes afirmaron que no era la primera vez que Monty disfrutaba de un banquete en clase: al parecer, conejillos de indias también habían pasado a mejor vida de la misma manera.

Así que ahí lo tienes: una lección de ciencias que pasó de la teoría a la práctica de la forma más inesperada y chocante posible. Marilyn Frandsen nos demostró que a veces, en el afán de ser didáctico, uno puede cruzar esa línea fina entre la educación y el ‘¿pero qué demonios acaba de pasar aquí?’. Una historia, sin duda, que te hace cuestionar el temario de algunas asignaturas…