
A ver, que levante la mano quien no haya sentido alguna vez que el gobierno se pasa de frenada. ¿Nadie? Pues en Portland, Oregón, un grupo de valientes (y literalmente despojados de sus vestimentas) decidió llevar esta queja a un nivel completamente nuevo. Olvida las pancartas aburridas o los eslóganes prefabricados; aquí la protesta se hizo a piel descubierta, en bicis y con mucho desparpajo.
La escena tuvo lugar un sábado, cuando una docena de ciclistas, liderados por Alex Lindsley, se lanzó a las calles de Portland, incluyendo el famoso Puente Hawthorne, en un acto de puro activismo al desnudo. ¿Su objetivo? Manifestar su rotundo rechazo al «exceso de control» del gobierno federal. Y sí, cuando decimos «desnudos», queremos decir que la única ropa que llevaban eran sus «zapatos, cascos y sonrisas». ¡Qué nivel de compromiso!
Los motivos de su indignación eran variados pero claros: desde la archiconocida vigilancia de la NSA que nos espía hasta en la sopa, pasando por las controvertidas técnicas de fracking, los temidos alimentos transgénicos y, de postre, el «cierre del gobierno» que por entonces tenía a la gente con la mosca detrás de la oreja. Para Lindsley y sus compinches, el mensaje era claro: el gobierno está «fuera de control» y es hora de que la gente se sienta «desnuda y libre».
Aunque forman parte del movimiento global «Worldwide Naked Bike Ride» (que, para los despistados, promueve la positividad corporal, el transporte alternativo y la reducción de la dependencia de combustibles fósiles), este grupo de Portland le añadió una capa extra de reivindicación política. No era solo por el body positive o el planeta, ¡era por la libertad de verdad, la que se siente en la piel!
La demostración, como cabía esperar, no pasó desapercibida. Atrajo miradas, alguna que otra carcajada y, sobre todo, mucha conversación. ¿Hay una forma más impactante de decir «dejadnos en paz» que pedaleando como Dios te trajo al mundo por las calles de tu ciudad? Dudamos que sí. Un claro ejemplo de que, a veces, para que te escuchen, solo tienes que quitarte los complejos… y la ropa.
