Un ingeniero que diseñaba máquinas de fabricar clips forró su casa de verano con prensa vieja y pegamento de harina. Sigue en pie un siglo después…
En una calle residencial de Rockport, en Massachusetts, hay una casita de verano cuyas paredes interiores están hechas de hojas de periódico prensadas, y cuyos muebles —escritorio, sillas, lámparas, hasta un reloj de pie— están armados con varillas de papel enrollado. Se la conoce como la Casa de Papel (Paper House), la levantó entre 1922 y 1924 el ingeniero Elis F. Stenman y sigue en pie más de un siglo después.
El armazón, el suelo y el tejado son de madera corriente. Lo demás salió de prensa vieja: entre la casa y los muebles que siguió fabricando durante unas dos décadas, se calcula que Stenman gastó unos 100.000 periódicos.
¿Cómo se levanta una pared con 215 hojas de periódico?
Stenman pegaba hojas unas encima de otras hasta formar paneles de alrededor de 215 capas, con un grosor final de unos 2,5 centímetros. El pegamento se lo fabricaba él en casa: harina, agua y pieles de manzana para darle agarre.
El exterior lo protegió con barniz, que se ha ido renovando con los años. El interior, en cambio, se dejó a propósito sin rebarnizar, porque el barniz oscurece el papel y no dejaría leer las páginas. Para la capa visible escogía a conciencia las de buen titular o buena fotografía, así que los muros son también un archivo de prensa de los años veinte y treinta.

¿Quién fue Elis Stenman, el ingeniero de los clips?
Aquí llega el mejor detalle. Stenman era ingeniero mecánico y, según cuentan la casa-museo y las reseñas que la documentan, se dedicaba a diseñar máquinas para fabricar piezas pequeñas de alambre, clips incluidos.
El hombre que diseñaba las máquinas de hacer clips se construyó una casa con aquello que los clips sujetan.
Pasó allí los veranos con su mujer hasta 1930. Desde entonces nadie ha vuelto a habitarla: solo se enseña.
¿Qué se ve hoy dentro de la Casa de Papel?
El escritorio está hecho con crónicas del vuelo transatlántico de Charles Lindbergh de 1927, y un cartel dentro de la casa lo señala. El mueble de la radio se armó con páginas de la campaña presidencial de Herbert Hoover de 1928. Y el reloj de pie reúne periódicos de las capitales de los cuarenta y ocho estados que entonces tenía Estados Unidos.
De todo el mobiliario, el único que no es de papel es el piano: es un piano de verdad, forrado por fuera con reportajes de las expediciones polares del almirante Byrd. La chimenea es de ladrillo, aunque la repisa sí es de papel. Queda a la altura de otras casas imposibles y de viviendas con forma de pirámide.

¿Se puede visitar la Casa de Papel de Rockport?
Sí. Sigue en manos de la familia Stenman y abre al público de abril a octubre, con los horarios que publica su web oficial. Está en el mismo rincón de Massachusetts donde otro excéntrico con dinero mandó tallar frases en las rocas de un bosque. Un siglo de humedad atlántica y unas cuantas manos de barniz después, lo que debería haber acabado siendo pulpa sigue haciendo de pared.
Vía Xataka Magnet, Wikipedia y Amusing Planet. Foto de portada: Daderot / Wikimedia Commons, dominio público.




