Un robot submarino grabó junto a la isla Wake a un cangrejo de patas larguísimas que pasea con una anémona viva sujeta al lomo, como una mochila…
Imagina bajar al fondo del Pacífico y cruzarte con un cangrejo de patas larguísimas que va de excursión con la mochila puesta. La mochila, eso sí, está viva y tiene tentáculos. Un robot submarino del buque de exploración E/V Nautilus ha grabado en la llanura abisal cercana a la isla Wake a un cangrejo porteador de la familia Homolidae que camina con una anémona sujeta sobre el lomo.
Las imágenes se tomaron durante la expedición NA181 de la Ocean Exploration Trust, la organización que opera el Nautilus, dedicada a explorar las profundidades que rodean la isla Wake, un atolón perdido en mitad del Pacífico entre Hawái y las islas Marianas. El vídeo se publicó el 23 de septiembre y el propio equipo bromea con que el animal lleva una mochila digna de Dora la Exploradora.
¿Qué es un cangrejo porteador y por qué carga con una anémona?
Los cangrejos de la familia Homolidae se conocen en inglés como carrier crabs o porter crabs: cangrejos porteadores. Además de sus patas largas y finas para caminar, tienen el último par de patas modificado y colocado casi encima del caparazón, lo que les permite agarrar objetos del fondo y mantenerlos sobre la mitad trasera del cuerpo.
Según el equipo del Nautilus, los científicos barajan tres explicaciones que no se excluyen entre sí: camuflaje físico, camuflaje químico o defensa frente a los depredadores. Tiene su lógica: una anémona encima tapa la silueta del cangrejo, y además cualquiera que quiera morderle se encuentra antes con un puñado de tentáculos urticantes.
En el fondo abisal, la mejor forma de pasar desapercibido es no parecer un cangrejo.
¿Qué otras cosas llevan a cuestas estos cangrejos?
La anémona no es el único complemento de temporada. Los homólidos cargan también con esponjas y corales, y la investigadora Mary K. Wicksten ya dedicó en 1985 un estudio a esta costumbre de llevar cosas a cuestas en el Journal of Crustacean Biology. Es un truco muy de familia, de los que ya se han visto en otros animales raros del fondo marino.
Y el vídeo no se acaba ahí: la segunda parte la protagoniza un pez lagarto de las profundidades (Bathysaurus), que según el equipo del Nautilus es un depredador que caza al acecho: se queda de cara a la corriente y lanza un bocado a lo que pase por delante.
¿Hay cangrejos porteadores en el Mediterráneo?
No hace falta irse hasta la isla Wake. Un pariente de la misma familia, Paromola cuvieri, vive en el Mediterráneo y en el Atlántico oriental, sobre todo por debajo de los 80 metros. En su hábitat natural suele llevar sobre el caparazón una esponja o un coral de aguas profundas, sujetos con sus pequeñas patas traseras. Nuestro Mediterráneo, que ya tiene cachalotes con dialectos propios, esconde también cangrejos con mochila.
No todos los cangrejos de las profundidades van tan discretos, claro: hay alguno, como el cangrejo real que invadió Noruega, que prefiere ocupar el mapa entero. El porteador, en cambio, se conforma con que no le vean. Aunque con una anémona en la espalda, bajo los focos de un robot, lo de pasar desapercibido se le ha dado regular.
Vía Laughing Squid, Nautilus Live, expedición NA181, Wikipedia (Homolidae), Wicksten (1985), Wikipedia (Paromola cuvieri) y Marine Biodiversity.
Imagen de portada generada con IA.




