Buscando a papá en Google y encontrando a un fugitivo en la montaña

Buscando a papá en Google y encontrando a un fugitivo en la montaña
Lisa Marie Miller descubrió el secreto de su padre, John William Miller, al buscarlo en Google: era un "hombre de la montaña" buscado por el FBI, un cazador furtivo de animales y un fugitivo. Llevaba una década ocultándose en Idaho, bromeando sobre sus crímenes. Fue condenado a dos años por tenencia de armas y caza ilegal.
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Imagina la escena: estás tranquilamente en casa, el café humeante en la mano, y de repente te da por «googlear» a tu padre. Lo normal, ¿verdad? Pues para Lisa Marie Miller, esa búsqueda se convirtió en una revelación digna de guion de Hollywood. En lugar de fotos de vacaciones o algún que otro meme boomer, lo que encontró fue la cara de su progenitor, John William Miller, alias «Wild Bill», ¡pero en la lista de los más buscados del FBI!

Resulta que el señor Miller, su querido padre, llevaba más de una década viviendo la vida de un «hombre de la montaña» en la salvaje Idaho. Y ojo, que no hablamos de un ermitaño inofensivo que solo quería paz y tranquilidad. John era un cazador furtivo de manual, con un historial que incluye ciervos, alces y, atención, ¡un oso grizzly! Todo ello, por si fuera poco, con la guasa de hacer chistes sobre sus fechorías. Un auténtico cachondo, el hombre, que se reía de la cara de la ley mientras se ocultaba en la inmensidad de la naturaleza.

La bomba informativa estalló en 2023, cuando Lisa, que no había sabido nada de su padre desde 2011 o 2012, decidió echar un vistazo. El shock fue mayúsculo. Su mundo, como ella misma describió, se hizo añicos al darse cuenta de que el hombre que creía conocer era, en realidad, un delincuente evadiendo la justicia. De repente, su padre no era solo un tipo con grandes habilidades para la supervivencia, sino un fugitivo con cargos federales pendientes.

Al final, la ley, que es más lenta que el caballo del malo pero llega, le echó el guante. John William Miller se declaró culpable de varias lindezas: posesión de armas siendo ex-convicto, caza furtiva de alces y ciervos, y sí, el plato fuerte, la muerte ilegal de un oso grizzly. La sentencia fue de dos añitos de prisión. Un final un tanto menos «épico» de lo que su vida de «montañés» y fugitivo podría sugerir, pero al menos le ha dado a Lisa una historia que contar en las cenas… o para su blog.

Antes de su etapa de «fugitivo hilarante», John era un guía de caza talentoso y un taxidermista de primera. Una pena que sus habilidades para la vida en la naturaleza las usara para el lado oscuro de la fuerza… o del bosque, en este caso.