
Agárrense, amantes de las curiosidades y los récords más extravagantes, porque tenemos un nuevo campeón en el arte del ‘high-five’ rápido. Ni más ni menos que Brutus Buckeye, la carismática y algo… uhm, ¿frutal?… mascota de la Universidad Estatal de Ohio, ha decidido dejar su huella en la historia con una proeza digna de aplauso (o de choque de cinco, claro).
Resulta que Brutus, que ya es un ícono por sus andanzas en los eventos deportivos y actos universitarios, se propuso un desafío de altura (y de velocidad de brazo): batir el Récord Guinness del mayor número de ‘high-fives’ conseguidos por una mascota en tan solo un minuto. ¡Y vaya si lo logró!
La cosa fue así: el pasado 26 de octubre, en pleno campus de la Universidad Estatal de Ohio, con motivo del Día de los Récords Guinness, Brutus se armó de valor y se lanzó a la aventura. El objetivo era claro: superar los 290 choques de cinco que tenía como marca el buen Grip, la mascota de los Harlem Globetrotters. Imaginen la tensión, el sudor (metafórico, esperemos que el disfraz tenga buena ventilación) y la expectación de los presentes.
Cuando el cronómetro se detuvo, el resultado fue… ¡323! Sí, han leído bien. Trescientos veintitrés ‘high-fives’ en sesenta segundos. Una auténtica locura de velocidad y coordinación, dejando atrás por un buen margen a su predecesor y elevando el listón a una cifra que ya suena a machada. Eso son casi cinco choques de cinco por segundo, una auténtica máquina de repartir alegría y camaradería.
Este logro no solo añade una pluma más al ya vistoso sombrero (o casco, en su caso) de Brutus, sino que también nos recuerda que los récords Guinness existen para celebrar las hazañas más inverosímiles y divertidas. Porque, seamos sinceros, ¿quién no querría ser el campeón mundial de los choques de cinco? Brutus lo es, y con estilo. Así que, la próxima vez que veáis a una mascota, recordad que detrás de ese disfraz tan mono podría esconderse un campeón mundial de algo, o al menos, un gran animador.
