Dos ingenieros aeroespaciales buscaron en León un cielo sin nubes y casi dos minutos de noche para casarse bajo el eclipse total del 12 de agosto…
Hay quien elige dónde casarse por la finca, por el menú o porque al sitio llega bien la familia. Dani Sors y Laura González, ingenieros aeroespaciales, lo eligieron por la probabilidad de nubes. Su boda del 12 de agosto de 2026 estaba fijada en Villómar, un pueblo de León que caía dentro de la franja del primer eclipse total de Sol visible en la España peninsular desde 1905.
¿Por qué eligieron Villómar y no cualquier otro pueblo de León?
La provincia tenía un motivo sentimental: la novia es leonesa. El resto fue cálculo. La pareja explicó que filtró los lugares por segundos de oscuridad total y baja probabilidad de nubes, y que además pidió horizonte del oeste limpio, sin árboles ni montañas delante. Villómar cumplía las tres cosas: allí la totalidad rondaba el minuto y tres cuartos.
La idea no era un capricho de última hora. La pedida de mano había sido buceando en la Gran Barrera de Coral australiana, y la fecha de la boda no la puso ningún calendario familiar: la puso el eclipse.
¿Cómo se organiza un banquete alrededor de dos minutos de noche?
Con reloj. La ceremonia estaba prevista hacia la una del mediodía, de modo que los novios ya estarían casados cuando la Luna empezara a comerse el Sol: la fase total barrió la Península de oeste a este en torno a las ocho y media de la tarde, con el Sol muy bajo, justo en plena celebración. Según contaron a El Español, habían preparado unas 250 gafas de eclipse para más de doscientos invitados, además de telescopios, prismáticos con filtro y una pantalla grande.
Preocuparse tanto por el cielo no es manía moderna: en la corte de Pekín, acertar un eclipse era un examen de Estado. Y este verano, en España, hubo hasta aparatos para seguir el eclipse con los oídos.
¿Hubo más bodas cronometradas con el eclipse?
Sí. En Albelda de Iregua (La Rioja), Antonio Martínez y Alejandra Lozano, pareja afincada en Madrid, tenían su enlace en la bodega Vinícola Real-200 Monges con una treintena de invitados, un código de vestimenta en amarillos y blancos rotos y la celebración prevista tras el eclipse. La bodega no salió de un catálogo: fue la primera de Rioja que visitaron juntos, cinco años antes.
Es una locura, algo excepcional, pero de la que estoy encantada
Así lo resumía la novia, Alejandra Lozano, en declaraciones a Europa Press. El cielo, al menos, cumplió: la totalidad se vio despejada en buena parte de la franja, con fotos de la corona solar desde León, Burgos, Teruel o Palma. Y quien se haya quedado con la envidia tiene margen para organizarse, porque las citas del cielo vuelven: el 2 de agosto de 2027 la franja de totalidad pasa otra vez por España, esta vez por el sur y a media mañana.
Vía El Español, COPE, Infobae y elDiario.es (Europa Press). Horarios y franjas de totalidad: Instituto Geográfico Nacional y Heraldo de León.




