Imagina que abres la caja fuerte de tu banco y, en lugar de fajos de billetes de verdad, encuentras dinero de dibujos animados con patitos y ositos. No es el guion de una comedia: le ha pasado a una cooperativa de crédito de Corea del Sur, y el responsable era nada menos que su propio director de sucursal.
El hombre dirigía una oficina de Saemaul Geumgo en Gyeongju, en el sureste del país. Según la prensa surcoreana, en enero fue sacando dinero de la caja sin permiso y, para que las cuentas cuadraran a simple vista, rellenó el hueco con billetes de juguete de 50.000 wones comprados por internet. En total, unos 70 millones de wones: alrededor de 45.000 dólares en billetes de mentira.
Un plan con un fallo de diseño evidente
El detalle más absurdo es que los billetes falsos no engañaban a nadie que los mirase dos segundos: llevaban dibujos de animales y cantaban de lejos. ¿Cómo colaron entonces durante meses? Por pura falta de vigilancia. En la sucursal solo trabajaban dos personas —el propio director y un jefe de sección—, así que nadie revisaba lo que hacía el jefe.
El truco aguantó hasta que un compañero notó algo raro en la caja y dio el aviso.
A partir de ahí, todo se desinfló deprisa. La entidad abrió una investigación interna, despidió al director en cuanto confirmó lo ocurrido y él terminó entregándose. La policía entró en el caso con quince días de retraso y la fiscalía se conformó con pedir una multa, sin juicio. ¿El motivo del carpetazo exprés? El dinero se devolvió íntegro y el banco prefirió cerrar el asunto en casa.
Y no es la primera vez que pasa
Lo mejor es que el cambiazo con billetes de mentira ya lo hemos visto antes. En Japón, un empleado del Banco de Kioto se dedicó a cambiar dinero real por billetes de prácticas durante siete años para tapar sus deudas de juego. Y Corea del Sur tampoco anda escasa de despistes millonarios: una de sus mayores criptoempresas llegó a regalar 44 millones de dólares por un error de transferencia.
Moraleja para futuros genios del crimen: si vas a vaciar una caja fuerte, evita rellenarla con billetes que traen patos dibujados. Vía Oddity Central y Seoul Economic Daily.

