
¡Atención, amantes del periodismo con un toque de humor irónico! Hoy nos zambullimos en una perla que nos llega directamente de la hemeroteca de lo más ‘nottheonion’ que te puedas echar a la cara. La protagonista de nuestra historia es Bari Weiss, una figura con nombre propio en el panorama mediático, conocida por sus opiniones directas y, a veces, controvertidas. Pues bien, la señora Weiss, con toda la intención del mundo, ha soltado una de esas sugerencias que te hacen levantar una ceja y soltar una risilla floja.
¿Qué ha dicho nuestra protagonista? Ni más ni menos que la cadena CBS, a su juicio, necesita urgentemente encontrar «voces carismáticas» para sus informativos nocturnos. Hasta aquí, todo normal, ¿verdad? Cualquier medio busca talento. Pero aquí viene la guinda del pastel: estas voces, según Weiss, deben ser personas que «no estén empujando ninguna agenda». Es decir, que sean pura objetividad, sin sesgos ni intereses ocultos. Un ideal periodístico que todos aplaudiríamos sin dudarlo, ¿quién no quiere unas noticias imparciales de cabo a rabo?
Ahora, preparad vuestros detectores de ironía, porque la historia tiene un giro de guion digno de la mejor serie de televisión. Resulta que la mismísima Bari Weiss no es una observadora externa cualquiera con una opinión sobre el estado del periodismo. ¡No, señor! Ella misma fue, en su momento, parte del equipo de CBS. Sí, has leído bien. La persona que ahora aconseja a la cadena que busque la pureza y la falta de agenda, y que se esfuercen por encontrar presentadores que no muestren sus preferencias ideológicas, trabajó en sus entrañas. Es como si el cocinero de un restaurante que acaba de dejar su puesto te dijera que el sitio necesita chefs que no usen ingredientes caducados, sabiendo que él mismo cocinó allí. La situación tiene su miga, ¿o no?
Este pequeño detalle, que podría pasar desapercibido en una lectura rápida, es lo que eleva la noticia a la categoría de joya del ‘lo que no te esperabas’. Nos hace reflexionar sobre la objetividad en el periodismo, las agendas implícitas o explícitas que a veces (o casi siempre) se cuecen a fuego lento en las redacciones y, sobre todo, la fina línea entre la crítica constructiva y la ironía más mordaz. ¿Es una autocrítica velada por su pasado en la cadena? ¿Un consejo sincero pero con una pátina de humor negro involuntario? ¿O simplemente un ‘se pilla antes a un mentiroso que a un cojo’ versión periodística, donde la incoherencia salta a la vista?
Sea como fuere, la anécdota de Bari Weiss y su particular visión para CBS nos deja con una sonrisa de lado a lado y la eterna pregunta rondándonos por la cabeza: ¿quién guarda a los guardias? O, en este caso, ¿quién le recuerda al que da consejos dónde solía trabajar? Una historia que, sin duda, nos da para un buen debate de barra de bar sobre la transparencia, la coherencia y, por qué no, las sorpresas que nos da el mundo de la información.
