
Agárrense, amantes de la manzana mordida, porque Apple ha vuelto a hacer de las suyas en el departamento de nombres. Y no, no estamos hablando de un nuevo iPhone ultramega Pro Max Plus Ultra. La noticia del día es que el servicio de streaming, antes conocido como Apple TV+, ha decidido pasar por el peluquero y cortarse el «Plus». Ahora, amigos, es simplemente «Apple TV». Hasta aquí, todo bien, ¿no? ¡Pues no! Aquí es donde la cosa se pone divertida (o frustrante, según tu paciencia).
Resulta que esta decisión, que supuestamente busca ‘simplificar’ las cosas, es en realidad una patada a la lógica. Porque, ¿adivinen cómo se llama la aplicación que usas para ver el contenido de Apple TV (el servicio)? ¡Exacto! Apple TV. ¿Y cómo se llama el aparatito que conectas a tu televisor para acceder a esa aplicación y, por ende, al servicio? ¡Bingo! Apple TV 4K (o simplemente Apple TV, si eres de los clásicos). Imagínate la escena: ‘Estoy viendo Ted Lasso en Apple TV en mi Apple TV 4K usando la aplicación Apple TV’. ¿Un trabalenguas? ¡Qué va! Solo la vida cotidiana de un usuario de Apple.
La compañía de Cupertino, que siempre presume de claridad y sencillez, ha conseguido que una conversación sobre entretenimiento suene como un examen de lógica para astronautas. Según Rita Hsiao, directora senior de marketing de producto de Apple, el objetivo es ‘hacerlo más sencillo y fácil de encontrar para el público en general’. Pues, Rita, ¡misión cumplida en complicar las cosas! Aunque claro, no es la primera vez que Apple se lía la manta a la cabeza con los nombres. ¿Os acordáis de la época del iTunes? La tienda y la aplicación compartían nombre, generando quebraderos de cabeza similares.
En fin, que la próxima vez que quieras recomendar una serie de Apple, prepárate para un interrogatorio en toda regla. ¿Te refieres al servicio, a la app o al cacharro? Lo que empezó como un intento de simplificación, se ha convertido en una comedia de enredos corporativa. Al menos, nos dará temas de conversación y alguna que otra carcajada.
