Anguilas con Pasaporte VIP para Cruzar un Famoso Dique Holandés

Anguilas con Pasaporte VIP para Cruzar un Famoso Dique Holandés
En Países Bajos, las anguilas europeas, en peligro crítico, tenían un problema: un dique les bloqueaba el paso. La solución: dejar las compuertas entreabiertas de noche. Ahora, miles de ellas cruzan con éxito, asegurando su viaje migratorio y dándoles una oportunidad para sobrevivir.
0
0

Imagina que tienes que hacer el viaje más importante de tu vida, un trayecto de miles de kilómetros, para al final encontrarte con un muro de 32 kilómetros de largo. Pues esa es la pesadilla a la que se enfrentaban las anguilas europeas en los Países Bajos. Estas viajeras incansables, que nacen en el Mar de los Sargazos, cruzan el Atlántico para madurar en los ríos europeos y luego vuelven a casa para desovar, se topaban de bruces con el Afsluitdijk, un dique monumental que separa el agua salada del Mar de Wadden del agua dulce del lago IJsselmeer. Un auténtico callejón sin salida acuático.

Desde que se construyó este coloso en 1932, la población de anguilas se ha desplomado en un 90%, colocándolas en la lista de especies en peligro crítico. Parecía una batalla perdida contra el hormigón. Pero, ¿y si la solución no fuera dinamitar el dique, sino simplemente… dejar la puerta entreabierta?

Pues esa ha sido la genial y sencillísima idea que han puesto en marcha en las esclusas de Den Oever. Los ingenieros y ecologistas se dieron cuenta de que las anguilas son criaturas nocturnas, así que por la noche, cuando la marea es favorable, dejan las compuertas abiertas una rendija de apenas 10 o 15 centímetros. Este pequeño gesto crea una corriente de agua dulce que, para las pequeñas anguilas de cristal (como se conoce a las crías), es como el olor a café por la mañana: irresistible.

Atraídas por esta corriente, las anguilas encuentran el camino a través del dique y continúan su épico viaje. Y los resultados, según los expertos, han sido ‘espectacularmente exitosos’. Para que te hagas una idea, una noche del año pasado se contaron ¡280.000 anguilas de cristal! cruzando por este pasadizo VIP. Un triunfo de la sencillez frente a un problema gigantesco.

Este ‘truco’ de la compuerta es una medida temporal mientras se termina de construir un ‘río de migración de peces’ permanente, un canal serpenteante de 4 kilómetros que atravesará el dique. Pero de momento, esta pequeña rendija nocturna se ha convertido en la autopista soñada para miles de anguilas que, gracias a un poco de ingenio holandés, tienen ahora vía libre para cumplir con su destino.