
¿Imaginas tener que esperar 200 años para que te resuelvan un papeleo? Pues en Alemania, parece que tienen un concepto de ‘urgencia’ un tanto peculiar. Resulta que los líderes germanos, con Angela Merkel a la cabeza, se reunieron para abordar uno de los mayores quebraderos de cabeza del país: la dichosa burocracia. Y sí, idearon un plan para combatirla… ¡a lo largo de dos siglos!
La cumbre, pomposamente bautizada como ‘Bürokratieabbau’ (reducción de la burocracia, que ya de por sí suena a papeleo), tenía como objetivo aligerar la carga administrativa que tanto agobia a ciudadanos y empresas. Las quejas sobre el exceso de regulaciones son un clásico en el país teutón, y no es para menos: se estima que la burocracia le cuesta a las empresas unos 49.000 millones de euros al año. ¡Casi nada!
El quid de la cuestión es que, en un alarde de pragmatismo germano, se acordó ‘simplificar’ alrededor de 200 de las 20.000 regulaciones federales existentes. Y lo mejor no es eso, sino que se fijó un plazo para esta titánica tarea: ¡finales de 2014! Sí, has leído bien. En el mismo año en que se decidió esto.
Pero aquí viene la parte que nos hace soltar una carcajada: si los dirigentes alemanes mantuvieran este ritmo de ‘cero prisas’ (simplificando 200 regulaciones al año), la desburocratización completa de las 20.000 normas federales no estaría lista hasta el año ¡2213! Es decir, tendríamos que esperar unos 200 años para ver un país ‘libre’ de trabas burocráticas, ¡o al menos más ligerito!
Como era de esperar, esta revelación ha generado más guasa que aplausos. Cem Özdemir, colíder del Partido Verde en ese momento, no pudo evitar la ironía y tildó el plan de «una auténtica desburocratización turbo-cargada». No le faltaba razón. Otros críticos, especialmente desde el sector de las pequeñas y medianas empresas (Mittelstand), lamentaron que las palabras no se transformaran en acciones más rápidas.
Así que, mientras nosotros nos desesperamos con la gestión de un solo trámite, los alemanes se lo toman con una filosofía zen digna de admiración. Quién sabe, quizás dentro de dos siglos, la burocracia alemana sea una leyenda, o simplemente hayan logrado eliminar un par de formularios más. Lo importante es tener un plan, ¿no? ¡Aunque sea a largo, larguísimo plazo!
