Air India y la increíble odisea de un Boeing 737 desaparecido dieciséis años

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¿Alguna vez has perdido las llaves? ¿O quizás ese calcetín solitario de la lavadora? Pues prepárate para la historia de Air India, que eleva el concepto de ‘pérdida’ a otro nivel: ¡un Boeing 737 entero! Y no hablamos de un despiste de cinco minutos, sino de dieciséis añazos de puro misterio aeronáutico.

La rocambolesca trama comienza en 1996. Nuestro protagonista alado, un Boeing 737 con la matrícula VT-EGD, había estado operando para Alliance Air, una filial de Air India, desde 1989. Tras el fin de su contrato de arrendamiento, la compañía decidió que el avión ya había vivido bastante y que su destino era el desguace. Fue aparcado en el aeropuerto de Begumpet, Hyderabad, y se contrató a una empresa, Air Works, para que lo desmantelara y vendiera sus piezas como chatarra. Air India incluso les pagó por el ‘valor de la chatarra’. Caso cerrado, ¿verdad? ¡Error garrafal!

Parece ser que Air Works tenía otros planes para el venerable 737. En lugar de desguazarlo como Dios manda, en 2005 decidieron que el avión merecía una segunda oportunidad… ¡y lo vendieron a una empresa en Estados Unidos! Sí, como lo oyes. Mientras Air India lo daba por despiezado y olvidado, el VT-EGD se preparaba para una nueva vida, cruzando océanos por primera vez en 2006 con destino a suelo estadounidense para ser reparado y restaurado.

Y así, el Boeing fantasma cambió de manos varias veces en EE. UU. y, con el tiempo, fue visto volando tranquilamente como avión de carga. ¿Cómo se enteró Air India de esta surrealista resurrección? Gracias a un aficionado a la aviación en Estados Unidos que, con ojo de lince, vio un avión con la matrícula VT-EGD y pensó: ‘un momento, ¿ese no era el avión que se suponía que estaba desguazado en India?’.

La pista fue suficiente para que Air India iniciara una investigación interna en 2013. Y ¡sorpresa! Descubrieron que Air Works no solo no había desguazado el avión, sino que lo había enviado a EE. UU. para su restauración y posterior venta. Dieciséis años después de su supuesta retirada, el ‘desaparecido’ 737 volvía a los titulares, dejando a la aerolínea con la boca abierta.

Air India, ahora con la cara roja de vergüenza y el ceño fruncido, ha presentado una denuncia policial contra ‘funcionarios desconocidos’ por este chanchullo, que incluye cargos por fraude (sección 420 del Código Penal indio). La compañía sospecha que la matrícula pudo haber sido clonada o que, sencillamente, los registros de la Dirección General de Aviación Civil no se actualizaron como debían. Imagínate, perder un objeto tan grande como un avión. Es como si de repente encontraras tu coche aparcado en otro país, con un nuevo dueño, y tú ni te habías enterado. Aunque el avión fuera viejo, un Boeing 737 tiene un valor considerable, ya sea por sus piezas o por su potencial de conversión. Una anécdota que demuestra que en la burocracia, a veces, se vuela muy, muy bajo.