Air India descubre un Boeing 737 desaparecido en su propio hangar

Air India descubre un Boeing 737 desaparecido en su propio hangar
Air India ha "descubierto" un Boeing 737 valorado en 150 crore de rupias en uno de sus hangares de Hyderabad. El avión llevaba años desaparecido de sus registros contables, a pesar de estar físicamente presente y haber sido canibalizado para piezas. Un ejemplo hilarante y costoso de la gestión de activos de la aerolínea, que ha sorprendido al sector.
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Agárrense que vienen curvas, o mejor dicho, un avión que apareció donde menos se esperaba: en casa. La aerolínea india Air India, famosa por sus historias de gestión… digamos, peculiares, ha vuelto a dejarnos con la boca abierta. ¿El último capítulo de esta saga? ¡Han «descubierto» un Boeing 737 que llevaban años dando por desaparecido! Y no, no apareció en una isla desierta ni en el Triángulo de las Bermudas, sino tranquilamente aparcado en uno de sus propios hangares en Hyderabad.

La historia tiene miga. Este Boeing 737, valorado en la friolera de 150 crore de rupias (que al cambio es una pasta, unos 16 millones de euros), llevaba desde 2005 en una especie de limbo contable. Resulta que en aquel año, Air India Express, la filial de bajo coste de la compañía, se quedó con 13 aviones 737 de su empresa matriz. El papeleo se hizo para 12, pero el decimotercero, el avión ‘perdido’ en cuestión, nunca fue registrado correctamente como transferido.

Así, durante ocho largos años, la aeronave existía físicamente, ocupando espacio en el hangar, mientras en los libros de Air India figuraba como «desaparecido» o «dado de baja». ¡Menuda chapuza! Es como perder las llaves del coche y encontrarlas dentro del contacto, pero a una escala muchísimo más grande y cara. Imaginen la cara de los empleados cuando una nueva auditoría de activos, puesta en marcha por el flamante presidente y director general Rohit Nandan, sacó a la luz este «hallazgo».

Claro, no esperen que el avión esté listo para despegar mañana mismo rumbo a Londres. Ni mucho menos. Durante todo este tiempo de «desaparición» contable, el pobre Boeing ha estado siendo canibalizado, pieza a pieza, para mantener a otros aviones en vuelo. Es decir, que lo que han encontrado es, básicamente, un esqueleto de metal sin valor de vuelo, una carcasa de chatarra que en su día fue un avión reluciente. Su valor actual es cero, más allá de lo que se pueda vender por partes.

Este surrealista descubrimiento subraya, una vez más, los problemas crónicos de gestión y la falta de responsabilidad en la aerolínea, que, recordemos, ha estado luchando con enormes pérdidas financieras. Que una empresa pueda «perder» y luego «encontrar» un activo tan gigantesco como un avión en sus propias instalaciones es algo que roza lo hilarante y lo trágico a partes iguales. Desde luego, la próxima vez que alguien diga que no encuentra las gafas, quizá tenga un Boeing 737 escondido en algún bolsillo.