Aburrimiento de lujo: Dos adolescentes destrozan un campo de golf con el coche por diversión

Aburrimiento de lujo: Dos adolescentes destrozan un campo de golf con el coche por diversión
En Connecticut, dos adolescentes, hartos del tedio, convirtieron un campo de golf en su pista de rallies personal. Con un coche, destrozaron los greens del Country Club de New Canaan, causando daños de más de 10.000 dólares y enfrentándose a graves cargos. Un pasatiempo extremadamente costoso y con consecuencias legales.
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¿Qué haces cuando el aburrimiento te carcome hasta el tuétano y ya has visto todos los TikToks habidos y por haber? Si eres un adolescente en Connecticut, y tienes acceso a un coche y a un campo de golf, la respuesta, sorprendentemente, podría ser: ¡montar tu propio rally nocturno! Esto es precisamente lo que se les ocurrió a dos jóvenes, de 16 y 17 años, en la apacible localidad de New Canaan allá por octubre de 2013. Su hazaña, digna de un capítulo de ‘Black Mirror’ pero sin la parte tecnológica, consistió en coger un flamante Acura negro y convertir las idílicas y perfectamente cuidadas extensiones del Country Club de New Canaan en su particular pista de pruebas off-road. La excusa: simplemente estaban aburridos. Sí, has leído bien. Aburrimiento. Ese enemigo silencioso que nos hace procrastinar y, en casos extremos, arrasar con un paisajismo valorado en decenas de miles de euros.

La noche del jueves 3 de octubre, mientras la mayoría dormía plácidamente o soñaba con agujeros en uno, estos dos «ingenieros» de la diversión decidieron que los ‘greens’ de los hoyos nueve y diez, junto con el campo de prácticas, eran el lienzo perfecto para dejar su huella. Y vaya si la dejaron. Surcos profundísimos, hierba arrancada y la típica estampa de un vehículo que no pertenece a un campo de golf se extendían por doquier. Los daños iniciales se estimaron en unos 10.000 dólares, una cifra que, como suele pasar, probablemente se disparó después de una evaluación más minuciosa. Imagina la cara del encargado de mantenimiento al ver semejante estropicio matutino.

La policía de New Canaan no tardó en actuar tras recibir una alarma del club. Al llegar, se encontraron con el panorama desolador y, como si de una película de CSI se tratara, siguieron las huellas de los neumáticos hasta una calle cercana. La investigación, supuestamente de lo más complicada del mundo (es sarcasmo), les llevó a identificar el vehículo y, por ende, a los dos jóvenes artistas del volante. El teniente David Farrell, de la policía local, no pudo ser más elocuente al describir la situación como una ‘destrucción gratuita’. Y con razón, porque ¿quién en su sano juicio destroza una propiedad ajena por puro hastío?

Las consecuencias no se hicieron esperar. Los dos amigos del aburrimiento extremo se enfrentaron a cargos serios: destrozo criminal en primer grado (un delito grave, ojo), conducción temeraria y conspiración para cometer destrozo criminal. El joven de 16 años fue tratado como menor, mientras que el de 17 se enfrentó a la justicia como adulto. Un pequeño recordatorio de que, a veces, el ‘no tengo nada que hacer’ puede salirte por un ojo de la cara y con una ficha policial. La próxima vez que te aburras, quizás mejor una maratón de series o aprender a tocar la flauta. Es menos emocionante, sí, pero mucho más barato y sin antecedentes penales.