
Todos sabemos que recibir un buen cumplido te puede alegrar el día. Un «qué bien te queda esa camisa» o un «tienes una sonrisa preciosa» son clásicos que nunca fallan. Pero, ¿qué pasa cuando la persona que intenta halagarte tiene las habilidades sociales de un cactus o simplemente ve la vida desde una perspectiva… diferente? Que terminas recibiendo los cumplidos más raros y desconcertantes de la historia.
Navegando por las profundidades de internet, nos hemos topado con una de esas joyas virales donde los usuarios comparten las frases más extrañas que les han soltado con la mejor de las intenciones. Hemos recopilado las mejores anécdotas para que te rías y, de paso, tomes nota de lo que NUNCA debes decirle a tu crush.
La fina línea entre el halago y el terror
Algunos piropos te hacen dudar si te están tirando los trastos o si deberías salir corriendo sin mirar atrás. Atento a estas maravillas que rozan el código penal:
- «Tienes unas venas increíbles, sería facilísimo sacarte sangre»:
«Me lo dijo una chica en la primera cita. Resultó ser enfermera, pero os juro que por un momento pensé que era un vampiro y que yo era su cena.»
- «Caminas con una determinación envidiable, como si fueses de camino a cometer un asesinato»: Ideal para cuando vas con prisas al curro y alguien confunde tu estrés mañanero con instinto homicida.
- «Hueles muy bien, como a aire acondicionado limpio o a pasillo de detergentes»: Hay gente a la que le gusta el olor a rosas, y luego está la gente que prefiere el aroma a suavizante industrial del supermercado. Al menos es mejor que oler a metro en agosto.
Elogios anatómicamente desconcertantes
Cuando alguien se fija demasiado en partes de tu cuerpo que no son ni los ojos, ni la boca, ni lo que todos estamos pensando, la cosa se pone bastante tensa.
- «Tienes la cabeza perfecta para llevar un casco»: ¿Qué respondes a eso? ¿»Gracias, me esfuerzo mucho en mi forma craneal»? Un halago muy práctico si vas en moto, pero rarísimo mientras haces la cola de la panadería.
- «Tus dientes son tan cuadrados que parecen azucarillos»: Una mezcla entre envidia odontológica y ganas repentinas de tomarse un café con leche.
- «Tienes unos codos súper suaves, casi ni parecen codos»: ¡Madre mía! No sabemos qué es peor, si el hecho de que alguien te toque los codos por sorpresa para comprobarlo, o que haya un estándar de «textura de codo» que esta persona esté evaluando en su mente.
El talento oculto que nadie pidió
Para rematar, están esos comentarios que alaban tus habilidades, pero de una forma que te deja el ego un poco confundido y tocado.
- «Tienes una voz perfecta para leer los términos y condiciones de un contrato»: O lo que es lo mismo, tu voz es tan monótona y soporífera que podría curar el insomnio más severo. ¡Todo un superpoder para triunfar en la vida adulta!
La próxima vez que quieras alegrarle el día a alguien, piensa dos veces antes de abrir la boca. A no ser, claro está, que quieras acabar protagonizando el próximo recopilatorio viral. ¡Con un simple «qué guapo estás hoy» suele sobrar!
