
Si alguna vez has pensado que limpiar tu casa a fondo es una pesadilla, prepárate para escuchar la historia de Sara Bareilles. La famosa cantante y actriz ha protagonizado el momento más escabroso, surrealista y francamente hilarante de internet en los últimos tiempos, y todo por culpa de una pequeña puerta atrancada en la pared de su salón.
El misterio de la puerta cerrada
Todo comenzó cuando Sara decidió investigar un pequeño conducto para las cenizas de la chimenea que llevaba años bloqueado en su casa de campo. Tras lograr abrirlo por fin, una montaña de suciedad comenzó a caer al suelo. Fiel a su estilo artístico, la cantante empezó a grabar la escena para Instagram improvisando una dulce y relajante melodía:
«Cuando vives en el campo y abres una puerta porque siempre había estado cerrada… y ves que caen cosas y piensas que quizás deberías ver qué hay dentro».
¿Qué podría salir mal? Pues resulta que dentro no había solo polvo acumulado. De repente, la letra de su canción cambió de tono drásticamente al ver lo que se escondía en la oscuridad:
«¡Y es una calavera! ¡Es el hueso de un cráneo lleno de gusanos! ¡No sé qué es esta cosa! ¡Es un dragón gigante! ¡Pero qué coj*nes!»
Operación limpieza extrema
Tras el impacto inicial y dejar a un lado el musical improvisado, llegó el momento de remangarse. Con la cámara en una mano, guantes de plástico puestos, una pequeña pala y un saco gigante de comida para mascotas a modo de cubo de basura, la ahora Detective Bareilles comenzó a extraer kilos de tierra, heces fosilizadas y restos óseos de procedencia desconocida.
Mientras cavaba con asco y fascinación, la cantante no dejaba de narrar la pesadilla en voz alta: «Este cuerpo es enooooorme. ¡Es como un pavo! ¡Tiene una cola larga!». En un momento de puro pánico cómico, Sara llegó a gritar que el animal se estaba «dando a luz a sí mismo» al encontrar varias colas y cráneos cayendo por el hueco. Efectivamente, no había un solo cadáver, ¡sino toda una familia!
Reacciones en Hollywood y un final muy zen
El escatológico vídeo, que acumuló casi un millón de reproducciones en cuestión de horas, provocó reacciones de todo tipo entre sus compañeras de profesión. La conocida periodista Katie Couric afirmó en los comentarios que pensaba nominar la canción improvisada de Sara a un Grammy «justo después de terminar de vomitar». La cómica Wanda Sykes fue mucho más práctica, asegurando que si eso le pasara a ella, directamente habría puesto la casa en venta y se habría mudado. Por su parte, la actriz Busy Philipps calificó la grotesca escena como «el peor programa de reformas y decoración que he visto en mi vida».
A pesar del lógico asco y de tener huesos colgando peligrosamente del borde del conducto, Sara logró limpiar todo el estropicio ella sola. Como buena defensora de la naturaleza, terminó su aventura con una hilarante y tierna promesa hacia los invasores caídos:
«Quiero que sepáis que voy a darles a estas criaturitas una pequeña bendición y a devolverlas a la naturaleza, aunque estén muy, pero que muy muertas».
¿El gran final de su odisea doméstica? Quemar salvia por todas las habitaciones para purificar las energías y meterse corriendo bajo la ducha. Esperemos que se haya dado al menos dos baños, porque la traumática experiencia bien lo merecía.
