Un inversor sostiene que los váteres japoneses TOTO son en realidad una apuesta por la inteligencia artificial

0
0

Cuando el trono se vuelve más listo que tú

Parece que el mundo de la inversión se ha vuelto un poco loco, o quizás es que nosotros todavía no hemos visto el potencial real de donde nos sentamos cada mañana. Seth Fischer, el director de inversiones de Oasis Management, ha soltado una bomba que ha dejado a los analistas financieros y a los fontaneros con la misma cara de póker: TOTO, el gigante japonés de los sanitarios, es en realidad una tapadera de la inteligencia artificial.

No estamos ante una broma pesada. Fischer sostiene seriamente que los famosos Washlets de TOTO no son simples piezas de porcelana que te lanzan chorritos de agua tibia; son dispositivos de alta tecnología que merecen ser valorados como si fueran una empresa de Silicon Valley. Según este inversor, la capacidad de estos váteres para integrar sensores y, potencialmente, monitorizar la salud de los usuarios los sitúa en la vanguardia del HealthTech.

Big Data en el cuarto de baño

La lógica detrás de esta afirmación es tan extravagante como fascinante. Mientras medio mundo está obsesionado con los chatbots y los chips de Nvidia, Fischer mira hacia el sector del bienestar doméstico con otros ojos. Argumenta que TOTO está sentado —literalmente— sobre una mina de oro de datos biométricos. La empresa ha estado explorando inodoros capaces de analizar los desechos para detectar enfermedades o cambios en la dieta, algo que requiere un procesamiento de datos y una tecnología que va mucho más allá de tirar de la cadena.

Para este inversor, el mercado está cometiendo un error garrafal al ver a TOTO como una simple empresa de suministros de construcción o cerámica. En su opinión, es una joya tecnológica infravalorada que utiliza la innovación para transformar el momento más íntimo del día. ¡Quién nos iba a decir que la verdadera revolución digital nos pillaría con los pantalones bajados! Parece que, a partir de ahora, cuando hablemos de algoritmos, también tendremos que preguntar por la presión del agua y la temperatura del asiento.