
Parece que el historial médico de Donald Trump tiene más secretos que el Área 51, pero esta vez el asunto es bastante más… personal. El reputado cirujano plástico francés, Daniel Tubiana, ha decidido soltar la lengua y confirmar lo que muchos consideraban una leyenda urbana de los pasillos de Washington. Según Tubiana, el magnate y expresidente pasó por sus manos para una intervención estética en sus partes más nobles.
¿El retorno de Mario Kart?
Si pensabais que las declaraciones de Stormy Daniels sobre el parecido de la anatomía de Trump con un personaje de Mario Kart eran lo más raro que ibais a leer, preparaos. Este nuevo capítulo, bautizado ya como el «Penisgate», aporta un tinte profesional a una de las polémicas más extravagantes de la política estadounidense. Tubiana no se ha cortado un pelo al afirmar que realizó correcciones quirúrgicas en los genitales del exmandatario, una revelación que ha pillado a muchos por sorpresa.
Un secreto de estado bajo el bisturí
Aunque los detalles técnicos se mantienen en una nebulosa de confidencialidad médica, el cirujano insiste en que su intervención fue real y necesaria desde su perspectiva profesional. Esta confesión ha dejado a medio mundo con la boca abierta, no tanto por la operación en sí, sino por la audacia del médico al revelar semejante intimidad de un paciente tan mediático y controvertido. ¿Buscaba notoriedad o simplemente poner fin a las especulaciones sobre la estética del republicano?
Lo que está claro es que, en el universo de Trump, hasta los asuntos de bragueta terminan convirtiéndose en una cuestión de estado analizada por expertos internacionales. Mientras el equipo de Trump suele evitar entrar en estos detalles escabrosos, la red ya arde con teorías sobre si el resultado quirúrgico mejoró la curiosa descripción que la actriz de cine para adultos hizo en su día. Sin duda, una noticia que nos recuerda que la realidad siempre supera a la ficción, especialmente cuando hay un bisturí y mucha política de por medio.
