
A veces la realidad decide que la lógica está sobrevalorada y nos lanza datos que nos dejan con el cerebro frito. Si pensabas que lo sabías todo sobre la historia, prepárate para cuestionar hasta tu propio nombre con estos doce hechos reales que parecen sacados de una cuenta de noticias falsas.
Cronologías que te harán explotar la cabeza
Empezamos fuerte: la mítica Cleopatra vivió cronológicamente más cerca del lanzamiento del primer iPhone que de la construcción de la Gran Pirámide de Giza. Sí, así como lo lees. Mientras nosotros la imaginamos en un pasado remoto, ella estaba más cerca de pedir un Uber que de ver cómo ponían la primera piedra de las pirámides.
Y si hablamos de monumentos, la Universidad de Oxford ya estaba impartiendo clases mucho antes de que el Imperio Azteca siquiera se fundara. Oxford empezó su andadura en el año 1096, mientras que Tenochtitlán no vio la luz hasta 1325. Vamos, que los tutores ingleses ya estaban corrigiendo exámenes cuando los aztecas aún no habían decidido dónde construir su capital.
Animales, tecnología y guillotinas
¿Te imaginas a un mamut lanudo paseando mientras se construían las pirámides? Pues deja de imaginar, porque es un hecho. Los últimos mamuts aguantaron en la isla de Wrangel hasta el 1650 a.C., unos mil años después de que la pirámide de Giza estuviera terminada. Por otro lado, la mítica Betty White era, técnicamente, más antigua que el pan de molde cortado, que se inventó en 1928, seis años después del nacimiento de la actriz.
En el apartado de lo macabro, Francia todavía usaba la guillotina como método de ejecución oficial cuando se estrenó la primera película de Star Wars en 1977. Mientras Luke Skywalker luchaba contra el Imperio, en el mundo real alguien perdía la cabeza de forma literal. Y hablando de imperios, Nintendo se fundó en 1889, el mismo año en que Jack el Destripador andaba suelto por las calles de Londres haciendo de las suyas.
Ciencia y geografía para no dormir
Si nos ponemos científicos, la cosa se vuelve más loca. Si elimináramos todo el espacio vacío que hay dentro de los átomos que componen a los seres humanos, toda la población mundial cabría dentro de un simple terrón de azúcar. Eso sí, pesaría una barbaridad.
Para terminar, un par de datos geográficos para dejar a tus amigos con la boca abierta: Rusia tiene más superficie que Plutón, y Arabia Saudí importa camellos de Australia porque los suyos no son suficientes o adecuados para ciertas tareas. Definitivamente, el mundo no tiene ningún sentido, pero estos datos son tan reales como la vida misma.
