El Caballero Oscuro se cuela en el Ayuntamiento para imponer una exigencia política

El Caballero Oscuro se cuela en el Ayuntamiento para imponer una exigencia política
Un ciudadano, disfrazado de Batman, irrumpió en una reunión del ayuntamiento de Seattle para exigir a los concejales que votaran en contra de la cooperación con las autoridades de Inmigración y Aduanas (ICE). El justiciero utilizó su alter ego para añadir dramatismo a un debate municipal muy serio.
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Aterrizaje forzoso en la política local. Mientras usted debate si reciclar el cartón o el plástico, en la ciudad de Seattle (que a veces parece la propia Gotham, pero sin murciélagos gigantes) el drama político alcanzó un nuevo nivel de epicidad friki.

El Cruzado Encapotado interviene en Asuntos Municipales

No, no es una escena eliminada de la próxima película de DC. Un ciudadano con un disfraz sorprendentemente currado de Batman decidió que la mejor manera de exponer sus preocupaciones políticas era presentándose en persona ante el Ayuntamiento de la ciudad. Y no fue precisamente para quejarse de los baches o del sistema de transporte público.

Según los informes, este inesperado defensor de la justicia tenía una misión muy clara: oponerse fervientemente a la construcción de una nueva comisaría que, según el justiciero, facilitaría la colaboración entre la policía local y las autoridades de Inmigración y Aduanas (ICE). Vamos, que Batman ha añadido la política migratoria a su lista de villanos, justo al lado de Enigma y Pingüino.

Argumentos sólidos bajo la capa

El momento fue, cuanto menos, surrealista. Imaginen la escena: concejales, serios y trajeados, intentando mantener la compostura mientras un individuo con capa, máscara y voz grave exige que “la Ciudad del Sol” (otro apodo para Seattle) no apoye a ICE. Lo mejor de todo es que el hombre detrás de la máscara no se limitó a hacer teatro; presentó argumentos políticos estructurados, aunque envueltos en la mística de su alter ego de cómic.

Su intervención no fue breve. Exigió que el ayuntamiento votara en contra de cualquier apoyo logístico o financiero destinado a la cooperación con ICE. La noticia fue rápidamente catalogada en redes sociales como #NotTheOnion (cosas tan raras que parecen falsas, pero son ciertas), dado lo extravagante de la situación.

El debate sobre la política municipal se detuvo momentáneamente, eclipsado por la presencia del defensor de Gotham, demostrando que a veces, un buen disfraz es la herramienta más efectiva para lograr que te escuchen en el tedioso mundo de la administración pública. La moraleja es clara: si quieres que tu voz se escuche alto y claro, quizá dejar el traje de oficina en casa y enfundarte en lycra negra sea la estrategia ganadora. ¡Larga vida a los activistas disfrazados!