
En el corazón de Wisconsin, donde el fútbol americano es casi una religión y la cerveza es el agua bendita, ha surgido una iniciativa que mezcla el despecho deportivo con el marketing más audaz. La Minocqua Brewing Company ha decidido que no hay mejor manera de celebrar el fin de año que apostando contra un viejo conocido. La oferta es sencilla: si los New York Jets no logran ganar ni un solo partido más en lo que queda de temporada, la casa invita a las rondas.
El amargo adiós de un ídolo
La figura central de esta historia es, como no podía ser de otra forma, Aaron Rodgers. Tras años de gloria liderando a los locales, su marcha a Nueva York no sentó del todo bien en algunos sectores. Ahora que los resultados no le acompañan en la Gran Manzana, la cervecera ha decidido que su fracaso sea la alegría de sus antiguos vecinos. Kirk Bangstad, el dueño del local, es conocido por no morderse la lengua y por este tipo de maniobras que buscan la complicidad del público a través del humor y la ironía.
Una promoción que depende de la derrota
Lo que hace especial a esta propuesta es que une a los clientes en un objetivo común: ver perder a los Jets. Cada pase incompleto o cada interceptación de Rodgers se celebra en la barra de la Minocqua Brewing como si fuera un tanto propio, ya que cada derrota acerca a los clientes a que su tab (la cuenta del bar) sea pagada íntegramente por el establecimiento. Es, posiblemente, la primera vez que un grupo de aficionados celebra con tanta pasión que a un equipo le vaya estrepitosamente mal.
Impacto en las redes sociales
Como era de esperar, internet no ha tardado en reaccionar. La publicación original en Reddit y otras plataformas se ha llenado de comentarios de aficionados que, entre risas, ya están planeando su viaje a Wisconsin para ver si consiguen beber gratis a costa del infortunio del quarterback. La noticia ha pasado de ser una curiosidad local a un fenómeno viral que demuestra que, en el mundo del marketing, a veces el humor negro deportivo bien gestionado puede ser mucho más rentable que el amor.
